La misión tripulada a la Luna se aplaza tras parar hoy las pruebas por fuga de combustible

 03 febrero, 2026

Redacción Ciencia, 3 feb (EFE).- La misión tripulada de la Nasa Artemis II, que tenía previsto su lanzamiento el próximo fin de semana para hacer un viaje alrededor de la Luna, se ha pospuesto al menos hasta marzo, tras detectarse hoy durante las pruebas de ensayo una fuga de combustible.

La Nasa ha informado a través de sus canales oficiales del aplazamiento de la misión, y apunta ahora a marzo «como primera oportunidad de lanzamiento posible para la misión Artemis II», en la que irán cuatro astronautas en un viaje durante el que orbitarán el satélite natural de la Luna antes de regresar a la Tierra.

El aplazamiento hasta al menos el mes de marzo de la misión supone también que los cuatro astronautas que tienen previsto volar en la nave saldrán de la ‘cuarentena’ que habían iniciado el pasado 21 de enero para asegurar las mejores condiciones de salud, y no volverán a esa cuarentena hasta dos semanas antes de que se fije una nueva fecha para el lanzamiento.

La Nasa comenzó ayer a realizar un ‘ensayo en frío’ de la misión a pesar de las bajas e inusuales temperaturas que están azotando el Estado de Florida, con el objetivo de definir la fecha oficial del lanzamiento de la misión, en la que se van a integrar los astronautas estadounidenses Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, y el canadiense Jeremy Hansen.

Este ‘ensayo general’ con agua consistía en una prueba de prelanzamiento para alimentar el cohete y estaba programada y diseñada para identificar cualquier problema y resolverlo antes de intentar el lanzamiento real, informó la Nasa, que ha precisado que se cargó con éxito el ‘propelente criogénico’ en los tanques del Sistema de Lanzamiento Espacial y se envió un equipo a la plataforma de lanzamiento para cerrar la nave Orión y se vació el cohete de forma segura.

Fuga de combustible, reajustes y fallos de comunicación

Según ha asegurado la agencia espacial estadounidense, los  ingenieros superaron varios desafíos durante los dos días de prueba y cumplieron con muchos de los objetivos previstos, y ha señalado que para que los equipos puedan revisar los datos y realizar un segundo ensayo general, la Nasa ahora prevé marzo como la fecha más temprana posible para el lanzamiento.

La Nasa inició la cuenta regresiva de este ‘ensayo’ el pasado sábado y durante la jornada de ayer los ingenieros monitorearon el impacto del frío en el Centro Espacial Kennedy en los sistemas e implementaron procedimientos para garantizar la seguridad del hardware.

Las bajas temperaturas en la zona provocaron sin embargo un retraso en las operaciones de repostaje, ya que se tardó en alcanzar temperaturas aceptables en algunas partes antes de iniciar las operaciones de carga de propelente.  

Durante el llenado del tanque, los ingenieros tuvieron además que dedicar varias horas a solucionar una fuga de hidrógeno líquido en una interfaz utilizada para dirigir el propelente criogénico a la etapa central del cohete, ha explicado la Nasa, y ha detallado que para resolver el problema se detuvo el flujo de hidrógeno líquido a la parte central.

La agencia ha informado de que, además de la fuga de hidrógeno líquido, una válvula asociada con la presurización de la escotilla del módulo de tripulación Orión, que había sido recientemente reemplazada, necesitó ser apretada de nuevo, por lo que las operaciones de cierre se demoraron más de lo previsto.

Regreso a la Luna más de medio siglo después

El frío, que afectó a varias cámaras y otros equipos, no impidió las actividades del ensayo general en húmedo, pero sí habría requerido atención adicional el día del lanzamiento, ha asegurado la Nasa, y ha explicado que finalmente los ingenieros han estado solucionando problemas de interrupción de los canales de comunicación de audio entre los equipos de tierra durante las últimas semanas previas a la prueba, y que varias interrupciones se volvieron a repetir durante el ensayo general.

«Con marzo como la posible ventana de lanzamiento, los equipos revisarán completamente los datos de la prueba, mitigarán cada problema y volverán a las pruebas antes de establecer una fecha de lanzamiento oficial», ha aseverado la Nasa, que ha reiterado hoy que la seguridad de la tripulación «seguirá siendo la máxima prioridad» para garantizar que los cuatro astronautas «regresen a casa al final de su misión».

La segunda misión Artemis es continuación de la primera (que orbitó también la Luna pero sin tripulación) para continuar probando las capacidades de la nave espacial Orión y de su Módulo de Servicio Europeo, equipado en esta ocasión con sistemas de soporte vital para mantener a la tripulación segura y saludable, en lo que será el regreso del hombre a la Luna más de medio siglo después, en un viaje que se prolongará durante diez días.