La presidencia francesa del G7 avisa que los desequilibrios financieros son insostenibles

 03 febrero, 2026

París, 3 feb (EFE).- El ministro francés de Economía, Roland Lescure, advirtió este martes que los desequilibrios macroeconómicos actuales, en particular entre China, Estados Unidos y la Unión Europea (UE), son insostenibles, durante la presentación de sus prioridades para la presidencia francesa del G7 este año.

«Si seguimos al ritmo actual, vamos al precipicio», subrayó Lescure en una conferencia de prensa en la que justificó la necesidad de que el G7 establezca un diagnóstico común de esos desequilibrios macroeconómicos, un programa de acción para afrontarlos y un mecanismo de seguimiento de esa acción.

Su objetivo es «un catálogo de instrumentos respetables, utilizables» y aseguró que «por ahora no hay tabús» sobre las herramientas que se podrían utilizar.

Eso podría incluir los aranceles como forma de corregir los desequilibrios, y a ese respecto recordó que ya se contemplaba su uso con ese fin por el GATT, el organismo que precedió a la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Francia busca así un acercamiento a Estados Unidos, con el que se han multiplicado las fricciones en el último año por la utilización por el presidente, Donald Trump, de los aranceles como medio de presión económica pero también por su política sobre otros países.

De acuerdo con la perspectiva de la presidencia francesa del G7, las tres grandes derivaciones de los desequilibrios macroeconómicos son, por una parte, la posición de producción a su juicio excesiva de China, que por falta de una demanda interna fuerte está inundando los mercados exteriores y desestabilizándolos.

Lescure recordó, a ese respecto, que el pasado año el superávit comercial chino superó el umbral de un billón de dólares: «Esos desequilibrios son insostenibles» y si no se corrigen «eso terminará mal».

Otro aspecto fundamental de los desajustes macroeconómicos globales son los llamados «déficits gemelos» de Estados Unidos, el comercial y el fiscal, que para Francia están en el origen de la actitud de Trump de recurrir de forma masiva a los aranceles.

Por último, está la falta de inversión de Europa, que se traduce en muy bajos niveles de innovación y crecimiento.

Preguntado sobre si la baja cotización de la divisa china estará en el menú del G7, Lescure dijo que esa instancia se ha ocupado a lo largo de la historia entre otras cosas de vigilar esta cuestión y que «si es necesario -dijo- pondré en la agenda esta cuestión de la volatilidad del tipo de cambio».

La segunda gran prioridad francesa para su presidencia será redefinir el marco de trabajo entre los países ricos y el mundo desarrollado con la idea de «pasar de una lógica de la asistencia a una lógica de cooperación» en la que primarán más los flujos de capital privado.

La tercera es garantizar un crecimiento económico equilibrado que garantice la estabilidad financiera mediante unas «reglas del juego equitativas».

A ese respecto, el ministro mostró su intención de continuar las discusiones en la OCDE para «una solución internacional justa» sobre la fiscalidad que se aplica a la economía digital, una cuestión en la que los europeos chocan con Washington, que defiende a sus gigantes de internet y acusa al Viejo Continente de limitar su desarrollo con reglas e impuestos.

Lescure consideró posible lograr un compromiso «en unos meses» en ese marco de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) como el que se cerró finalmente a comienzos de este año sobre el impuesto mínimo mundial a las multinacionales.

El ministro francés afirmó que le parece normal que los gigantes de internet, casi todos estadounidenses, paguen impuestos en Europa por sus actividades allí: «es una cuestión de equidad y de acceso al que es el mayor mercado mundial».

Las dos grandes citas sobre la dimensión financiera de la presidencia francesa del G7 será la reunión ministerial que se celebrará en París el 18 y 19 de mayo, con una conferencia el segundo día sobre la lucha contra la financiación del terrorismo y sus vínculos con el narcotráfico y la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno en Evian, en los Alpes, del 15 al 17 de junio.