Brasil y Rusia defienden preservar «la paz y la estabilidad» en el Ártico
 06 febrero, 2026
São Paulo, 6 feb (EFE).- Los Gobiernos de Brasil y Rusia defendieron este jueves en una declaración conjunta «la preservación de la paz y la estabilidad» en el Ártico, en medio de las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de tomar el control de Groenlandia.
Ambos países, socios del foro de economías emergentes BRICS, también se manifestaron a favor del «desarrollo sostenible» de la región ártica, tras una reunión de alto nivel celebrada en Brasilia.
Brasil y Rusia «se ponen a disposición para elaborar propuestas sobre las áreas prometedoras del desarrollo de la cooperación brasileño-rusa en el Ártico», señaló la declaración, firmada por el vicepresidente brasileño Geraldo Alckmin y el primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin.
La mención a la región ártica se produce en un momento de alta tensión geopolítica después de que Trump no descartara tomar por la fuerza Groenlandia, territorio autónomo perteneciente a Dinamarca, país miembro de la Unión Europea y de la OTAN.
Uno de los argumentos del dirigente republicano es la seguridad nacional, pues según él Rusia y China están aumentando su presencia en esa inhóspita zona del planeta.
Por otro lado, Alckmin y Mishustin destacaron «la importancia y el carácter urgente de prevenir una carrera armamentista en el espacio exterior».
En este contexto, apoyaron la elaboración de un «instrumento internacional jurídicamente vinculante destinado a prohibir la instalación, en el espacio exterior, de armas de cualquier naturaleza, así como el uso de la fuerza o la amenaza del uso de la fuerza contra objetos espaciales».
Cooperación en el ámbito nuclear
En el ámbito bilateral, Brasil y Rusia acordaron intensificar la cooperación y llevar a cabo proyectos conjuntos en sectores prometedores, entre ellos «estudios nucleares» con fines pacíficos y «la creación y el desarrollo de megainstalaciones científicas».
En este sentido, expresaron su interés en promover iniciativas conjuntas en las áreas de generación de energía nuclear y del ciclo de combustible nuclear.
Ambas naciones reafirmaron además su compromiso con el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares y tildaron de «inadmisibles» los intentos de utilizar el pacto para «resolver objetivos de índole política no relacionados con las cuestiones del desarme».
Rusia tiene actualmente uno de los mayores arsenales nucleares del mundo.
























