ONU denuncia graves abusos a miles de personas forzadas a trabajar en estafas por internet

 20 febrero, 2026

Ginebra, 20 feb (EFE).- Miles de personas procedentes de todo el mundo son engañadas para trabajar en redes de estafa por internet, muchas de ellas con centros de operaciones en el sureste asiático, donde habitan en condiciones infrahumanas y sufren graves abusos, denuncia un informe de Naciones Unidas publicado este viernes.

El informe de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos, que recoge cientos de testimonios de víctimas de estos abusos, documenta casos de tortura y maltrato, explotación sexual, abortos forzados, privación de alimentos, o confinamiento en solitario, entre otras violaciones de las libertades fundamentales.

«La lista de abusos es abrumadora y desgarradora», describió al publicarse la investigación el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, quien lamentó que estas víctimas a menudo sufran estigmatización y revictimización.

Los entrevistados relatan sus experiencias en centros de estafas en línea situados en Camboya, Laos, Birmania (Myanmar), Filipinas o Emiratos Árabes Unidos, entre los años 2021 y 2025, aunque también se ha denunciado la presencia de estas redes en países africanos y americanos.

Las víctimas proceden de todo el mundo, y aunque hay una destacada presencia de asiáticos, el informe también indica que algunos provenían de países europeos como Francia, Alemania o Reino Unido, y latinoamericanos como Perú, Colombia, Brasil o México.

Inmersos en agua durante horas

Fueron atraídas a los lugares donde se hallaban los centros de estafa con falsas ofertas económicas y laborales y, una vez allí, obligadas a cometer fraudes en línea que iban desde suplantación de identidad y extorsión en línea hasta fraude financiero y estafas románticas.

«Algunos supervivientes contaron cómo fueron retenidos en enormes complejos que parecían ciudades autosuficientes, con edificios fortificados de varios pisos y altos muros coronados por alambre de espino, vigilados por personal de seguridad armado y uniformado», señaló el informe.

En esas «ciudades» y otros centros, los relatos de las víctimas indican que quienes no cumplían los objetivos mensuales de estafa sufrían todo tipo de castigos, como la inmersión durante horas en contenedores de agua.

En otros casos las víctimas eran obligadas a presenciar o incluso a cometer abusos contra otros compañeros como medio para garantizar la obediencia, por ejemplo propinando palizas a otros trabajadores.

La ONU pide operaciones para rescatar a las víctimas

Algunos entrevistados relataron que muchos compañeros perdieron la vida al intentar escapar de estos centros, a menudo al caer desde balcones y tejados, mientras que los que eran atrapados tras intentar huir sin éxito eran sometidos a nuevos castigos y malos tratos.

Ninguno de los entrevistados recibió todo el dinero que le habían prometido por las redes de trata y estafa, que según el informe, cuentan en algunos casos con la ayuda de policías y guardias fronterizos, que en ocasiones también cometieron abusos.

A la vista de estas denuncias, la oficina de Naciones Unidas urge al despliegue de operaciones de rescate coordinadas y seguras para las víctimas de estas redes, así como de métodos de rehabilitación para los supervivientes, muchos de ellos traumatizados.

Naciones Unidas también apela a aumentar las vías seguras de migración laboral con el fin de que muchas de estas víctimas no se vean obligadas a caer en estas redes ilegales y abusivas.