Kast acusa a oposición de “obstaculizar y boicotear” megarreforma en el Congreso

 09 mayo, 2026

Santiago de Chile, 9 may (EFE).- El presidente de Chile, José Antonio Kast, acusó este viernes a la oposición de querer «obstaculizar y boicotear» su proyecto de megarreforma que ayer avanzó en el Congreso solo con votos oficialistas, propuesta fuertemente rechazada por la centroizquierda y cuyos «riesgos» fueron señalados por organismos fiscales autónomos e internacionales.

«Lamento mucho que el objetivo de parte de la oposición sea obstaculizar y boicotear. El Proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social busca recuperar el crecimiento y el empleo para Chile. Los proyectos siempre se pueden mejorar, pero cuando el objetivo es destruir y hacer daño, eso se hace muy difícil», publicó Kast en la red social X.

El texto, cuyo corazón apuntó a importantes rebajas tributarias como la reducción gradual del impuesto a las empresas del 27 % al 23 %, fue aprobado ayer por la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja y dio paso a discusión en el pleno de diputados.

Según adelantaron dirigentes de oposición, el sector prepara una batería con más de mil indicaciones al texto para frenar su avance legislativo, una táctica que ha sido descrita por el Ejecutivo como un «sabotaje».

«Hoy nos encontramos con la sorpresa de un sabotaje inaceptable. Van a tener que darle respuesta a la ciudadanía, porque esto es vergonzoso», afirmó la ministra vocera de Gobierno, Mara Sedini.

Además de los juicios políticos, el plan enfrenta críticas técnicas que han emanado desde organismos especializados, como el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que advirtieron «un impacto fiscal neto negativo» y la necesidad de un plan ambicioso que requiere esfuerzos para «alcanzar las metas de déficit y deuda», respectivamente.

En el plano legislativo, los partidos de gobierno, entre los que se encuentran el ultraderechista Partido Republicano de Kast y la derecha tradicional, no cuentan con mayoría en la Cámara Baja, por lo que necesitan el respaldo de la extrema derecha libertaria y de sectores opositores, entre ellos el populista Partido de la Gente (PDG).

Para el Ejecutivo es clave sacar adelante el proyecto en pos de reactivar la economía y elevar su crecimiento desde el 2,5 % de año pasado hasta un 4 % que trazaron como horizonte, así como reducir la tasa de desempleo al 6,5 % y equilibrar las cuentas fiscales.

La oposición llamó a rechazar el proyecto en la Cámara Baja en tanto «es regresivo y que no cuenta con la evidencia de ningún experto de prestigio a nivel internacional», según apuntó Diego Ibáñez, parlamentario del progresista Frente Amplio.

Por su parte, el propio Kast ha salido a respaldar a su ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y no descartó el uso de decretos si la reforma no se aprueba: «hay situaciones donde el gobierno puede tomar ciertas determinaciones por decreto».

«Hay modificaciones que requieren trámite legal, eso no lo vamos a desconocer jamás, pero los gobiernos siguen gobernando con las herramientas legales que tiene», señaló el mandatario.

El Gobierno aspira a que la reforma sea aprobada antes de septiembre para presentar sus primeros presupuestos a finales de año. EFE