Gobierno británico promete crecimiento con disciplina fiscal ante la incertidumbre global
 07 septiembre, 2026
Londres, 7 sep (EFE).- El ministro británico de Economía, el laborista John Healey, prometió este lunes impulsar el crecimiento manteniendo la disciplina fiscal, en su primer gran discurso económico desde que asumió el cargo el pasado julio y a menos de dos meses de la presentación del presupuesto, prevista para el 28 de octubre.
«La disciplina fiscal es mi prioridad», afirmó Healey, que señaló que él y el primer ministro, Andy Burnham, están «totalmente alineados» en el compromiso de cumplir las reglas fiscales y controlar el endeudamiento.
Frente a quienes defienden un mayor endeudamiento para mejorar los servicios públicos, Healey advirtió de que «no hay nada progresista» en destinar una de cada diez libras al pago de los intereses, que ascendieron a unos 109.000 millones de libras (unos 127.000 millones de euros) en el ejercicio 2025-26, equivalentes al 8 % del gasto público.
Las reglas fiscales adoptadas por el Gobierno laborista desde su llegada al poder en 2024 establecen que los ingresos deben cubrir el gasto corriente y que la deuda financiera neta debe reducirse gradualmente como proporción del PIB, aunque permiten el endeudamiento para financiar inversión pública.
El Ejecutivo afronta además un aumento del coste de financiación por la incertidumbre geopolítica global y los elevados niveles de deuda e inflación.
Así, la rentabilidad del bono británico a 30 años alcanzó la semana pasada el 5,89 %, máximo desde 1998, mientras que la del bono a diez años llegó al 5,22 %, su nivel más alto desde 2008.
Por otra parte, Healey anunció hasta 150 millones de libras (unos 174 millones de euros) para un fondo del banco público de desarrollo British Business Bank destinado a empresas innovadoras y de rápido crecimiento del norte de Inglaterra, con el objetivo de atraer capital privado.
También adelantó una «hoja de ruta para la descentralización fiscal» que se presentará en el presupuesto y defendió trasladar poder y recursos desde Londres a las autoridades locales para impulsar las estrategias industriales regionales, una de las prioridades del proyecto de Burnham.
Healey reconoció que la trayectoria económica británica ha sido «débil» y se comprometió a favorecer una expansión basada en más inversión, innovación y empleo.
La economía del Reino Unido, que arrastra un prolongado periodo de bajo crecimiento tras el Brexit, avanzó un 1,3 % en 2025 y un 0,4 % en el segundo trimestre de este año, tras hacerlo un 0,6 % en el primero. EFE

























