Alexander Alfano: Una trayectoria de éxito al servicio de nobles causas
 04 octubre, 2026
Por Alvaro Julio Martinez
CNP #8.440
Miami 4 oct, Personalidad Iberoamericana del Año: un reconocimiento a una vida dedicada al Derecho, la educación, la inmigración y la búsqueda permanente del conocimiento
Su historia profesional y humana comenzó en Chicago, en el seno de una familia marcada por la inmigración, el exilio y una profunda tradición intelectual. Su madre, cubana, abandonó la isla después de la revolución; su padre, argentino, llegó a Estados Unidos vinculado a una experiencia académica. De aquella familia nació un niño que crecería sintiéndose plenamente norteamericano, pero que jamás renunciaría a sus raíces latinoamericanas.
“Soy primera generación norteamericano; sin embargo, me considero hispano”, explica Alfano, En esa frase parece concentrarse buena parte de su vida. Estados Unidos y América Latina; el Derecho y la docencia; la inmigración y los negocios; los libros y la música; la tradición y las nuevas tecnologías; la fe y la libertad. Todas esas dimensiones forman parte de una personalidad profesional difícil de encasillar.
Y precisamente por esa trayectoria, el pasado 24 de septiembre de 2026, en el Graham Center de la Florida International University, en Miami, Alexander Alfano recibió el reconocimiento como Personalidad Iberoamericana del Año, otorgado por la Organización de Periodistas Iberoamericanos (OPI).
El galardón no llegó como el punto final de una carrera, sino como el reconocimiento a una vida profesional caracterizada por la perseverancia, el estudio, la defensa de la comunidad inmigrante, la enseñanza y la permanente disposición a explorar nuevos campos del conocimiento.
Un reconocimiento que llega después de más de tres décadas de ejercicio profesional
Alfano nació en Chicago, hijo de padres hispanos, y su formación adolescente estuvo marcada por la educación católica y, particularmente, por Belén, institución de tradición jesuita fundada en La Habana.
Aquella experiencia no fue solamente académica. Para él representó también una forma de preservar el idioma español y mantener viva una identidad cultural que siempre ha ocupado un lugar importante en su vida.
El Derecho llegó casi por casualidad. A los 19 años todavía no tenía definida una vocación profesional y fue entonces cuando la influencia de su padre resultó decisiva.
“Mi padre me impulsó hacia el mundo jurídico”, recuerda. Una beca parcial le permitió estudiar en St. Thomas Law School, en Miami. En 1993 obtuvo su título de abogado y ese mismo año ingresó al Colegio de Abogados de Florida.
Desde entonces comenzó una carrera que, más de tres décadas después, lo ha llevado a ejercer profesionalmente y a desarrollar actividades académicas y empresariales en diferentes jurisdicciones de Estados Unidos. Actualmente, su trayectoria profesional está vinculada a las barras de abogados de Florida, Chicago, Texas, Nueva York y Washington D.C., lo que refleja una carrera construida precisamente sobre la idea de las múltiples fronteras.
El abogado de las múltiples fronteras. La especialización llegó progresivamente, en el año 2000 concluyó un Master of Science in Taxation en la Universidad Internacional de la Florida FIU. A su formación jurídica se sumaron así los conocimientos tributarios, mientras su práctica profesional continuaba extendiéndose hacia distintas áreas.
Nueva York representó para él la dimensión económica y financiera; Washington D.C., el centro político y jurídico de Estados Unidos; y Texas, un territorio de extraordinario peso económico, particularmente por su actividad energética y petroquímica. En Texas tuvo la oportunidad de trabajar en asuntos relacionados con contratación, producción y transporte vinculados al sector energético.
“Soy abogado petroquímico; no soy ingeniero petroquímico”, suele decir con humor, la frase resume una característica esencial de su carrera, aproximarse jurídicamente a industrias complejas, aprender sobre ellas y comprender los desafíos que generan. La inmigración, donde comenzó todo, pero antes de convertirse en un abogado multidisciplinario, Alfano encontró una de sus principales áreas de especialización en el Derecho migratorio.
Fue durante la década de los noventa, en un Miami que recibía diariamente a miles de personas procedentes de América Latina, cuando comenzó a trabajar intensamente en asuntos relacionados con permisos de trabajo, asilo, residencia permanente, ciudadanía, permisos de viaje, TPS, NACARA y diferentes categorías de visas de trabajo e inversión.
Entre 1997 y 2001 amplió incluso su actividad hacia otros países latinoamericanos, atendiendo asuntos relacionados con visas laborales, inversiones y residencias basadas en empleo. La inmigración nunca fue para él una materia abstracta, formaba parte de su propia historia familiar, hijo de inmigrantes, nieto de historias de exilio y primera generación norteamericana, conocía desde dentro la importancia que para una familia puede tener un documento migratorio.
De la expansión inmobiliaria a la crisis financiera, la trayectoria de Alfano tampoco permaneció confinada al Derecho migratorio. Durante los años de expansión inmobiliaria de comienzos del siglo XXI se incorporó al mundo de los bienes raíces y participó en operaciones de cierre, documentación y fiscalización de transacciones inmobiliarias.
Después llegó la crisis, el período comprendido entre 2008 y 2014 representó el reverso de aquella expansión, ejecuciones hipotecarias, propiedades en foreclosure y familias enfrentadas a una de las mayores crisis económicas de la historia reciente de Estados Unidos.
Fueron años de aprendizaje, también fueron años que reforzaron en Alfano una convicción que hoy transmite especialmente a las nuevas generaciones: ningún mercado permanece eternamente en expansión y ninguna trayectoria profesional está exenta de dificultades.
Después de más de 35 años de carrera, no habla únicamente de éxitos, habla también de períodos de insolvencia económica, subempleo, oportunidades que nunca llegaron, comienzos fallidos y errores, y habla, sobre todo, de perseverancia. Para los abogados jóvenes tiene un consejo que nace de su propia experiencia, persistir, la oportunidad, explica, puede tardar años en aparecer, lo importante es estar preparado cuando finalmente llegue.
El abogado que se convirtió en educador, hace aproximadamente quince años, el Dr. Alfano decidió llevar buena parte de su experiencia profesional al mundo de la enseñanza, así nació el Paralegal Instituto de las Americas, una iniciativa orientada a la formación de profesionales y personas interesadas en comprender el sistema jurídico, particularmente el Derecho migratorio.
La propuesta fue creciendo hasta convertirse en una plataforma educativa con cursos, talleres y materiales especializados. Abogados, paralegales, preparadores, contratistas independientes, organizaciones sin fines de lucro y los propios inmigrantes interesados en comprender mejor sus procesos forman parte del público al que se dirige esta actividad.
La enseñanza terminó convirtiéndose en otra de sus grandes vocaciones, y de la enseñanza surgieron los libros. Diecisiete libros y una nueva etapa editorial
Alexander Alfano cuenta actualmente con 17 libros publicados, una producción que abarca diferentes materias jurídicas y temas relacionados con inmigración, visas, residencias basadas en empleo, perdones e inadmisibilidad, así como análisis sobre fraude financiero y esquemas de inversión.
Su actividad editorial no se limita, sin embargo, a sus propias obras, trabaja también en el desarrollo de Veritas Lex Publishing, con la aspiración de convertirla en una plataforma editorial capaz de reunir autores, editores y traductores, su propósito no es simplemente publicar títulos, sino construir una familia editorial donde otros autores puedan encontrar espacio para desarrollar y publicar sus investigaciones.
Una experiencia personal que agradezco especialmente:
En medio de esta trayectoria de libros, enseñanza e investigación, hay una experiencia personal que deseo destacar y que guardo con particular aprecio.
Tuve el honor de que el Dr. Alexander Alfano me confiara la responsabilidad de escribir el prólogo de uno de sus libros, una invitación que recibí con sincera gratitud y que asumí con el respeto que merece la obra de un jurista, educador y autor de su trayectoria.
La experiencia de escribir aquel prólogo fue para mí, mucho más que la elaboración de unas páginas introductorias. Significó acercarme con mayor profundidad a su pensamiento, a sus inquietudes intelectuales y a una obra construida desde años de estudio, ejercicio profesional y reflexión sobre temas de gran importancia para nuestra sociedad.
Prologar el libro de un autor siempre supone una responsabilidad especial, porque quien escribe el prólogo tiene, de alguna manera, la tarea de abrirle al lector las puertas de una obra y de ofrecer una primera aproximación a su contenido, a su propósito y a la personalidad intelectual de quien la ha escrito.
En este caso, esa responsabilidad la asumí con especial satisfacción. Puse en aquellas páginas mi mayor empeño y, afortunadamente, el resultado fue recibido por el doctor Alfano con gran complacencia. Saber que quedó satisfecho con el prólogo que escribí para su obra constituyó para mí una enorme satisfacción personal y profesional.
Por ello, al referirme hoy a sus 17 libros publicados, no puedo hacerlo únicamente desde la perspectiva del periodista que narra su trayectoria. Existe también una vinculación personal con su obra que me permite valorar todavía más el esfuerzo que hay detrás de cada publicación.
Y esa experiencia me deja, sobre todo, un sentimiento de gratitud por la confianza que el autor depositó en mí y por la oportunidad de acompañarlo, aunque haya sido desde una pequeña pero significativa parcela, en una de sus numerosas iniciativas intelectuales.
Blockchain, criptomonedas, monedas digitales, centros de datos y energía forman parte de sus actuales áreas de estudio e interés profesional. Considera que blockchain y las criptomonedas representan una transformación tecnológica que, independientemente de sus ciclos de valorización, difícilmente desaparecerá.
Su comparación con Internet en los años noventa resulta reveladora. Se trata de comprender una tecnología, y para un abogado, comprenderla significa prepararse para las nuevas transacciones, los nuevos conflictos y las nuevas responsabilidades jurídicas que surgirán alrededor de ella.
La fe como otra dimensión de su vida
Existe, sin embargo, una dimensión de Alexander Alfano que no puede comprenderse únicamente desde su currículum jurídico. Formado originalmente en la tradición católica, posteriormente profundizó sus estudios bíblicos y teológicos.
Su interés por la historia de la Iglesia, el Antiguo Testamento, la Biblia y las diferencias doctrinales entre las distintas tradiciones cristianas forma parte de una búsqueda intelectual que comenzó cuando era muy joven.
La religión también se relacionó con su trabajo sobre libertad religiosa y libertad de expresión, durante aproximadamente una década ha desarrollado un programa radiofónico dedicado a la libertad religiosa desde una perspectiva jurídica, es un campo en el que confluyen tres de sus grandes intereses: la Constitución, el Derecho y la fe.
El Dr. Alfano no oculta sus posiciones personales se define como conservador y defensor de la tradición, la familia, la vida, la paz y la libertad religiosa, pero hace una distinción que considera esencial, no quiere que sus convicciones lo conviertan en una persona radical, extrema, racista, clasista o incapaz de escuchar al otro, quiere, dice, ser fiel a su fe, humilde, sensato y misericordioso, en esa búsqueda aparece una tensión interesante entre el abogado y el creyente, una tensión que no parece haber desaparecido y que, probablemente, forma parte de su propia evolución personal.
El acto del pasado 24 de septiembre de 2026 tuvo, además, una dimensión académica que enriqueció significativamente la jornada de la OPI.
El rector de la Universidad Yacambú, Juan Pedro Pereira Medina, presentó una conferencia magistral que tuvo un rotundo éxito, que permitió incorporar al encuentro una importante dimensión de reflexión, conocimiento e intercambio académico.
Asimismo, el rector Pereira Medina tuvo el honor de imponer el Botón de Honor de la Universidad Yacambú a los galardonados por la Organización de Periodistas Iberoamericanos, como reconocimiento a sus respectivas trayectorias.
A cada uno de los distinguidos le fue entregado, además, el correspondiente diploma que acredita el otorgamiento del Botón de Honor de la Universidad Yacambú, convirtiendo el momento en uno de los episodios más significativos de una jornada dedicada al reconocimiento del talento, la trayectoria y el servicio a un mundo mejor y en paz.

























