Pobreza extrema sube un 37 % en Francia y precariedad residencial un 62 %, según estudio
 05 octubre, 2026
París, 5 oct (EFE).- El número de personas en situación de extrema pobreza aumentó en Francia un 37 % entre 2018 y 2025, mientras que la precariedad residencial se disparó un 62 %, según un estudio basado en millones de datos de los Restos du Coeur, una de las principales organizaciones benéficas del país, que proporciona ayuda alimentaria y apoyo social a personas vulnerables.
El informe, elaborado por cinco investigadores en economía de Europa y Estados Unidos, analiza la evolución de la extrema pobreza a partir de los datos de esa organización.
Los investigadores siguieron los casos de unos 5,5 millones de personas atendidas por la organización entre 2018 y 2025.
Según el estudio, una de cada 200 personas en Francia vive en la calle o sin una vivienda propia. Entre las personas atendidas por los Restos du Coeur, el 50 % vive en el centro de las ciudades, frente al 30 % de la población francesa en su conjunto.
Los investigadores estiman que la inflación explica el 52 % del aumento del número de personas sin hogar registrado desde 2018.
Los niños figuran entre los más afectados por la precariedad residencial. Los menores de entre 0 y 9 años representan cerca del 25 % de las personas en esta situación en los datos analizados, frente al 10 % que suponen en la población general.
Las familias monoparentales también están sobrerrepresentadas. En 2024-2025, el 23 % de las familias atendidas por los Restos du Coeur eran monoparentales y la mitad de las personas beneficiarias tenía menos de 25 años.
El estudio identifica el desempleo y la disponibilidad de vivienda como factores estrechamente relacionados con el riesgo de caer en situaciones de extrema precariedad.
Según sus estimaciones, un aumento del 10 % en la tasa de desempleo se asocia con un incremento de aproximadamente el mismo porcentaje en el número de personas sin hogar y en situación de inseguridad alimentaria, manteniendo constantes otros factores.
Por el contrario, un aumento del 10 % en la oferta de vivienda social por habitante se asociaría con una reducción de alrededor del 8 % en el número de personas sin hogar.
Los autores sostienen que estas políticas pueden ser especialmente eficaces para prevenir que los hogares caigan en la pobreza extrema.
Advierten que una vez que la precariedad se prolonga, sin embargo, resulta más difícil revertirla.
El informe también señala que una de cada diez personas podría necesitar recurrir a la ayuda alimentaria durante la próxima década, lo que, según los autores, subraya la importancia de actuar antes de que la precariedad se convierta en una situación permanente. EFE

























