Un Erasmus iberoamericano y más ciencia: la propuesta del biólogo mexicano Antonio Lazcano

 24 octubre, 2026

Marta Donat 

Madrid, 24 oct (EFE).- Antonio Lazcano, reconocido científico y biólogo mexicano, propone un Erasmus iberoamericano y más inversión en ciencia para paliar los desafíos del negacionismo y democratizar el conocimiento, según dijo en una entrevista con EFE durante una visita a Madrid.

«Para mí el mayor logro de la Unión Europea no es el euro, no es poder pasar de un país a otro, sino el programa Erasmus», afirmó Lazcano.

Para el científico, los elementos culturales e identitarios entre latinoamericanos y españoles facilitarían la implementación de este programa y romperían, según dice, con la «enorme división» que existe en la región respecto al desarrollo científico.

«Una española en Argentina o un uruguayo en México están auténticamente en su casa, tenemos la extraordinaria cobertura intelectual que significa la lengua y la cultura común», aseguró.

Precisamente esta semana los ministros y altas autoridades de Educación Superior de los países iberoamericanos aprobaron la Carta de Movilidad académica para facilitar el intercambio estudiantil en la región, en el marco de las actividades preparatorias de la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid del 4 y 5 de noviembre.

La carta, que será elevada a la cumbre, establece principios y compromisos comunes para que los estudiantes puedan acceder a la universidad, hacer un intercambio, trasladar su expediente, cursar dobles titulaciones o un posgrado en otro país de la región con reconocimiento académico ágil y seguro.

Lazcano, doctor en Ciencias por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), está especializado en el estudio del origen de la vida y fue el primer científico latinoamericano en presidir la International Society for the Study of the Origins of Life (ISSOL) y en colaborar con un comité de la NASA.

Desde esa amplia trayectoria, advirtió sobre el «futuro oscuro» que afronta la ciencia en la región debido a la falta de recursos y al auge de posturas políticas que se oponen al conocimiento.

Inversión económica y social 

En este sentido, lamentó que, a pesar del avance tecnológico actual, se esté viviendo una «contradicción brutal». «Nunca en la historia de la humanidad habíamos tenido tantos científicos (…) y nunca había sido tan pobre la inversión social en la educación», aseveró.

Para Lazcano, este desinterés presupuestario tendrá un impacto negativo directo en el desarrollo de la sociedad, por lo que defendió que «la mejor forma de salir de una crisis como esta es la inversión, no sólo económica, sino social».

Asimismo, afirmó que «ninguna forma de educación, desde la primaria hasta los doctorados, puede prescindir ni de la ciencia ni de las humanidades ni de las artes”.

En un contexto de protestas globales por recortes a la educación, el biólogo enfatizó que a él «no le asustan las manifestaciones» y, a pesar de denunciar los actos vandálicos en Francia, le parece «perfectamente natural que los jóvenes de repente se pregunten qué está pasando con un Estado como el francés, que no está invirtiendo lo suficiente en la escuela».

En contra de la «anticiencia»

Por otro lado, Lazcano criticó lo que llama la «institucionalización de la anticiencia», que hace referencia a la proliferación de discursos negacionistas en la política actual, marcada por un populismo que otorga a estas posturas «un componente ideológico muy fuerte».

El científico denunció a políticos como el presidente argentino, Javier Milei, el expresidente mexicano López Obrador o el mandatario nicaragüense, Daniel Ortega, acusándolos no solo de no entender la ciencia, sino de oponerse a ella.

También reprochó la actitud del estadounidense Robert Kennedy, secretario de Salud y Servicios Humanos, por oponerse a las vacunas.

Lazcano alertó que esta «desconfianza en la ciencia» no surge en el vacío: se alimenta de la falta de divulgación y de un desinterés presupuestario que deja el terreno fértil para la desinformación y «las confusiones».

La IA no superará a Aristóteles 

Esta misma vulnerabilidad ante la desinformación se traslada al ámbito tecnológico emergente. Como profesor investigador emérito en la UNAM y doctor honoris causa por las universidades de Milán (Italia), Valencia (España) y Michoacana de San Nicolás Hidalgo (México), Lazcano señaló que el desafío es «enseñar a los estudiantes a usar la inteligencia artificial».

El riesgo no radica en la IA en sí, que considera un campo de investigación complejo, sino en su uso acrítico y en la proliferación de datos no contrastados. 

En referencia a ello, el biólogo citó un análisis publicado en la revista científica Nature que alertaba sobre el incremento de artículos científicos con referencias falsas en los últimos años. 

No obstante, concluyó con una premisa clara sobre los límites de la IA: «Nunca vamos a superar la inteligencia que tuvo Aristóteles». EFE

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