La china Moonshot dice que ha limitado capacidades de ciberataque de su nuevo modelo de IA

 25 octubre, 2026

Pekín, 25 oct (EFE).- La tecnológica china Moonshot AI ha reducido las capacidades de su nuevo modelo de inteligencia artificial (IA) para detectar y explotar vulnerabilidades informáticas, con el objetivo de limitar su posible uso en ciberataques.

La compañía explicó durante la presentación de Kimi K3.1 Pro, que eliminó datos de ciberseguridad en dos fases de su entrenamiento para reducir esos riesgos sin perjudicar sus capacidades generales de programación.

De acuerdo a las pruebas internas de Moonshot, el modelo obtuvo un 81 % de éxito en una evaluación de explotación de vulnerabilidades, frente al 90,5 % de una versión sin restricciones, unos resultados no verificados de forma independiente.

La empresa reconoce que el sistema conserva capacidades para identificar fallos de seguridad, aunque asegura que son inferiores a las de otros modelos avanzados disponibles.

Kimi K3.1 Pro puede procesar hasta un millón de tókenes de contexto y está diseñado para tareas de programación, creación tridimensional e investigación financiera, entre otras aplicaciones.

El modelo ya está disponible en los servicios de Moonshot, que publicará sus parámetros completos el 4 de noviembre para que otros desarrolladores puedan ejecutarlo y adaptarlo.

Esta apertura dificulta controlar su utilización una vez distribuidos los archivos, aunque la compañía sostiene que también puede facilitar la detección de vulnerabilidades y mejorar la seguridad informática.

El lanzamiento se produce en plena competencia entre tecnológicas chinas como DeepSeek, MiniMax y Moonshot, que apuestan por modelos de pesos abiertos, y estadounidenses como OpenAI y Anthropic, que mantienen sistemas cerrados.

Esta rivalidad forma parte de la disputa tecnológica entre Pekín y Washington por el liderazgo en IA, marcada por las restricciones estadounidenses a la exportación de chips avanzados a China y los esfuerzos del país asiático por desarrollar tecnología propia. EFE