Alertan de la escasa investigación genética del cáncer en poblaciones no europeas
 19 febrero, 2026
Madrid, 19 feb (EFE).- Un estudio sobre el melanoma más frecuente en América Latina, África y Asia (el melanoma acral) ha servido para alertar de la falta de investigación en genética del cáncer en poblaciones no europeas, al revelar la poca diversidad genética en los repositorios globales de muestras.
El trabajo principal ha sido desarrollado por investigadoras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en colaboración con el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) español, y las conclusiones de la investigación se han publicado en la revista Nature.
El melanoma, el cáncer de piel más agresivo, no siempre está causado por la exposición al sol, y de hecho el más frecuente en varios países de África, Asia y América Latina (el melanoma acral) no tiene que ver con el sol, pero este cáncer se ha estudiado poco precisamente porque representa una proporción muy baja de los casos en personas de origen europeo, señaló el CNIO en una nota difundida este jueves.
Un estudio aborda por primera vez la genética del melanoma acral en población en México, y proporciona información con la que se podría comprender mejor cómo abordar el tratamiento en muchos casos.
Las investigadoras han revelado que solo el 1 por ciento de las muestras que hay en bases de datos, indispensables para investigar genes implicados en cáncer y su interacción con el ambiente y para mejorar los tratamientos, son de personas de origen latinoamericano, aunque han detectado que el problema afecta a todas las poblaciones no europeas.
Más del 80 por ciento de las muestras en ‘The Cancer Genome Atlas’ (un proyecto internacional de estudio genómico de 30 tipos de cáncer) se clasificaron como de ascendencia europea, había señalado en un estudio anterior Carla Daniela Robles-Espinoza (UNAM), autora principal del trabajo publicado ahora en Nature.
El Pan-Cancer Analysis of Whole Genomes, otra colaboración a nivel internacional, contiene solo un 5 por ciento de muestras de ascendencia africana.
Para aprender a tratar el cáncer en distintas poblaciones es necesario estudiar genómicamente pacientes de origen y procedencia geográfica distintas, explicó Robles-Espinoza, y observó que el cáncer se origina y desarrolla tanto por factores genéticos, que varían dependiendo de la población, como por exposiciones ambientales, que también varían con la localización geográfica, por lo que es muy importante tener representación de pacientes de diferentes orígenes en las bases de datos.
El ‘melanoma acral’, como todos los tipos de melanoma, es un cáncer en las células que producen el pigmento que da color a piel, ojos y cabello, pero mientras el más habitual en Europa aparece en zonas expuestas al sol, como brazos y piernas, el acral se da en la planta de los pies, la palma de las manos y bajo las uñas, y no se asocia a la luz solar.
En el estudio colaboró el Grupo de Genómica Digital del CNIO, que investiga los patrones de mutaciones que se producen en el ADN por determinados procesos moleculares y exposiciones ambientales, y al analizar las muestras del melanoma acral corroboraron que no tenían en su genoma rastros de exposición a la luz solar.

























