Bolivia proyecta un déficit fiscal de 9 % y una inflación de 14 % para la gestión 2026
 23 abril, 2026
La Paz, 23 abr (EFE).- El Gobierno de Bolivia presentó este martes el Presupuesto General del Estado Reformulado (PGE) para 2026, que proyecta un déficit fiscal de 9 % y una inflación del 14 % como parte de un «escenario realista» en un contexto de crisis económica, en el que persiste la falta de divisas desde inicios de 2023.
El PGE presentado por el Gobierno de Luis Arce (2020-2025) antes del término de su gestión en noviembre del año pasado, todavía vigente, fue reestructurado por el Ejecutivo de Rodrigo Paz y presentado públicamente esta jornada para que el miércoles pase a consideración del Legislativo.
El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, mencionó que el cálculo inicial del déficit «pudo haber superado el 15 %» del producto interno bruto (PIB) en el caso de no haber puesto «bases sólidas y proyecciones claras» respecto a la contabilidad realizada por el Gobierno de Arce.
Espinoza explicó que algunos factores para esa reducción de seis puntos fueron la eliminación en diciembre del subsidio a los combustibles, que estuvo vigente desde hace más de 20 años, estimada en un 5 % del PIB, y la «reducción del gasto público» del Gobierno por alrededor de 4.100 millones de bolivianos (585 millones de dólares) que equivalen al 1 %.
Asimismo, señaló que el PGE reformulado supera los 390.000 millones de bolivianos (55.714 millones de dólares).
El ministro indicó que la ley contable del anterior Gobierno tenía «ingresos sobrestimados, gastos subestimados e inversión fantasma», aspectos que se corrigieron para dar «realismo» al presupuesto.
Citó el caso de más de 24.000 millones de bolivianos (3.428 millones de dólares) de «desfase» y 4.800 millones de bolivianos (685 millones de dólares) en proyectos que, por diversas razones, «no podían haberse ejecutado», entre otros aspectos.
Espinoza también señaló que la inflación proyectada para 2026 es del 14 %, en contraposición al 20 % registrado en 2025, y que el PGE reformulado prevé un crecimiento «algo menor al 1 %», cifras que responden al «peor escenario posible para, a partir de ahí, gestionar la economía».
La estimación del Gobierno de Bolivia contrasta con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que proyectó una contracción económica del 3,3 % del PIB en 2026, mientras que el Banco Mundial pronosticó que la economía boliviana caerá un 3,2 %.
En contraposición, el ministro señaló que el Gobierno dispondrá de más de 1.000 millones de bolivianos (142,8 millones de dólares) para crear ítems en salud, educación y seguridad.
Espinoza añadió que, junto a la ley del PGE reformulado, se presentará al Legislativo una norma para que los gobiernos regionales «tengan más libertad» en la ejecución de sus presupuestos, además de otra que permitirá el cierre y la liquidación de empresas públicas deficitarias.
Bolivia atraviesa desde hace algunos años una crisis económica que comenzó a evidenciarse a inicios de 2023 con la falta de liquidez de dólares, lo que coincidió con el descenso de sus RIN a 3.148 millones de dólares, frente al récord histórico de 15.122 millones registrado en 2014.
Este martes, el estatal Instituto Nacional de Estadística (INE) informó que, en 2025, la economía boliviana registró una contracción acumulada del 1,58 %. EFE
























