‘Con L mayúscula’, el homenaje de Bolivia a la faceta lectora de Mario Vargas Llosa

 03 mayo, 2026

Gina Baldivieso

La Paz, 3 may (EFE).- Valijas antiguas y fotografías, una máquina de escribir, objetos personales como una guitarra o prendas de vestir, y una vasta colección de libros, incluidos los de su autoría, son parte de una exposición en Bolivia que rinde homenaje a la faceta lectora del escritor peruano Mario Vargas Llosa.

‘Con L mayúscula. Mario Vargas Llosa, el lector y su biblioteca’ es el nombre de la muestra que inauguró esta semana la Fundación Patiño en dos pisos de su sede en La Paz.

La directora de Cultura en funciones de la Fundación Patiño, Alba Balderrama, explicó a EFE que «la principal motivación» para «organizar una exposición en torno a la obra de Mario Vargas Llosa» fue la donación que hizo en 2024 su hijo Álvaro a esa institución, «de un fondo de 4.000 libros de la biblioteca» personal del peruano.

«La mayoría son libros que él ha escrito, por supuesto. Pero también están libros de los autores favoritos que él tenía, de los libros que lo marcaron, que lo hicieron el escritor que es, el hombre que es», indicó.

Así, se hizo una curaduría a partir de los libros donados y de otros objetos de Vargas Llosa que custodia la fundación «para mostrar la biblioteca» y mostrarlo «como un lector».

Por esto, la exposición «no está centrada en Mario Vargas Llosa como escritor, sino como lector» y plantea conocer «qué es lo que leía, qué libros lo marcaron, qué momentos de su vida fueron importantes como lector», agregó.

La muestra se estrenó originalmente en 2025, con motivo del bicentenario de la independencia de Bolivia, en Cochabamba, la ciudad situada en el centro del país donde está la sede principal de la Fundación Patiño y donde, además, el Premio Nobel de Literatura aprendió a leer y escribir en su infancia.

Ahora permanecerá en La Paz hasta julio y luego será llevada a la ciudad oriental de Santa Cruz, para posteriormente «hacer una itinerancia» por diversas ferias del libro, señaló Balderrama.

De esta forma, la exposición estará en distintos lugares como lo hizo en su momento Vargas Llosa, quien fue «un viajero» que, además, «leía toda la literatura» de los sitios que visitó o donde vivió, agregó la gestora cultural.

Esto queda plasmado en distintos espacios de la muestra, como tres valijas antiguas que pertenecieron al literato, cada una con libros y reflexiones suyas sobre el estadounidense William Faulkner, el español Benito Pérez Galdós y los franceses Gustave Flaubert y Víctor Hugo.

O en la línea de tiempo que inicia con un banderín del colegio La Salle de Cochabamba, donde Vargas Llosa cursó sus primeros años escolares, y hace un repaso por los principales sucesos e hitos de su vida y carrera, desde su nacimiento en 1936 en Arequipa, hasta su muerte en 2025 en Lima.

La exposición ocupa algunos muros para resaltar algunas frases del autor, como «Leer a Galdós es adentrarse en el alma de España, conocer sus contradicciones, sus esperanzas y sus fracasos», y presenta además dos instalaciones dedicadas a ‘La Chunga’, su primera obra de teatro.

También hay un espacio con las obras que dedicó a su compatriota José María Arguedas, al colombiano Gabriel García Márquez o al argentino Jorge Luis Borges.

La pertenencia de los libros de otros autores queda patente en las anotaciones y comentarios que Vargas Llosa hizo en esos textos, expuestos en urnas de vidrio.

Las obras del Nobel tienen sus propios espacios en una mesa donde el público puede leerlas y también en un enorme mural que incluye un mosaico cuyas piezas giran, mostrando por un lado el retrato del peruano y por el otro, algunos de sus libros.

Además, hay una instalación sonora interactiva compuesta por un escritorio con una máquina de escribir, cuyas teclas, al ser tocadas, van iluminando otros elementos expuestos que reflejan la vida del escritor. EFE