Desarrollan un método criptográfico con ADN para cifrar comunicaciones
 01 abril, 2026
París, 1 abr (EFE).- Un equipo de científicos franco-japoneses ha desarrollado un método criptográfico que utiliza el ADN como vector para cifrar comunicaciones, una técnica que permite generar y compartir claves aleatorias de gran tamaño independientemente de la distancia entre emisor y receptor, informó este miércoles el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS).
La investigación, fruto de una colaboración entre el CNRS, la Universidad de Tokio, la Universidad de Limoges, la Escuela de ingeniería IMT Atlantique y la Escuela Superior de Física y Química Industrial de París (ESPCI), fue probada por primera vez hoy en condiciones reales durante el viaje oficial del presidente francés a Japón, señaló el centro en un comunicado publicado en la capital francesa.
El sistema se basa en el uso de secuencias de ADN sintético, compuestas por combinaciones de cuatro bases químicas, que pueden generarse de forma aleatoria, duplicarse y distribuirse entre las partes que desean comunicarse, explicó el CNRS.
Estas secuencias permiten, añadió, crear claves criptográficas idénticas en ambos extremos justo antes de la transmisión del mensaje, mediante su lectura con máquinas de secuenciación.
Según los investigadores, este enfoque facilita la aplicación práctica del cifrado de Vernam, también conocido como’One-Time Pad’ (OTP), un método de criptografía considerado teóricamente perfecto.
Su implementación ha estado limitada hasta ahora por la dificultad de generar y compartir claves verdaderamente aleatorias y de gran tamaño, indicó el CNRS.
Una de las principales ventajas del ADN es su alta densidad de almacenamiento y estabilidad, ya que puede conservarse intacto durante miles de años y almacenar enormes volúmenes de información en cantidades mínimas de material.
Además, el sistema permite generar claves compartidas sin depender de la distancia, lo que abre la puerta a su uso incluso en comunicaciones espaciales.
Los ensayos realizados muestran que el método mantiene su seguridad incluso en caso de interceptación parcial del material genético. Dado que solo existen dos copias de cada secuencia (una para el emisor y otra para el receptor), cualquier intento de duplicación o manipulación generaría anomalías detectables, lo que impediría el uso de claves comprometidas, aseguró el CNRS.
Por sus características, según sus creadores, esta tecnología podría aplicarse en la protección de comunicaciones especialmente sensibles, como intercambios diplomáticos, militares o científicos, y en entornos críticos donde la inviolabilidad de los datos es primordial.
























