‘El arte de preservar la memoria’: el día a día del Archivo General de Indias
 18 marzo, 2026
Eva Ruiz Verde
Sevilla (España), 18 mar (EFE).- La exposición ‘El arte de preservar la memoria: El Archivo General de Indias’ explica la labor «silenciosa» de sus profesionales y los cambios por los que ha pasado desde el siglo XVIII hasta la actualidad con fondos históricos de esta institución, que acaba de cumplir 240 años.
«Si miras doscientos años atrás, al final, el trabajo que hacemos es muy similar, simplemente las nuevas tecnologías te van dando otras herramientas», explica a EFE Antonio Castell, comisario de la muestra y responsable de la Sala de Consultas e Investigación del Archivo General de Indias, en la ciudad española de Sevilla.
Inaugurada este martes, reúne seis recreaciones ambientales, fotografías históricas inéditas y medio centenar de bienes patrimoniales en tres espacios de trabajo con los que Castell quiere «abrir una ventana a la que los visitantes se puedan asomar» para conocer lo que hacen los archiveros.
Así, en las mesas de trabajo se puede ver la ordenación y descripción de la documentación hoy en día, su restauración y digitalización y el tratamiento de las afecciones que ha podido sufrir a causa de la humedad, el fuego o los insectos.
La exposición, abierta al público general, podrá visitarse hasta el 15 de junio, e incluye elementos museográficos de accesibilidad universal.
Relevancia histórica
El recorrido está jalonado por documentos de gran relevancia histórica, como el Tratado de Tordesillas (1494), expuesto en «una vitrina especial con control de temperatura y de luz, además de con seguridad».
Su valor es incalculable. Recoge los límites de navegación del océano Atlántico acordados entre los Reyes Católicos y Juan II de Portugal.
Establecía una nueva línea de demarcación 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde, y adjudicaba al antiguo reino de Castilla la mitad occidental y a Portugal la oriental tras la llegada de Cristóbal Colón a América. Es parte del Registro de la Memoria del Mundo de la Unesco.
Destacan piezas como la Real Cédula de la fundación de la primera Cátedra de Cosmografía y Navegación de Europa, establecida en la Casa de la Contratación de Sevilla, institución encargada desde 1503 de gestionar y regular el comercio y la navegación con América. O una consulta de Felipe II de España «con la resolución autógrafa del propio rey».
El Archivo General de Indias no solo conserva patrimonio cultural y documental importante, sino que tiene «un fondo bibliográfico muy rico y antiguo», como demuestra el ‘Ortelius’, el primer atlas considerado moderno, que data del siglo XVI.
En la muestra se puede ver, asimismo, la arqueta de Simancas del siglo XVI, con la que se trasladó la documentación original al archivo; y un retrato poco conocido del rey de España Carlos IV realizado por el pintor Francisco de Goya.
Congrega también documentos destacados como los dibujos y las secciones del edificio trazados por Juan de Herrera donde se ubica el archivo, información sobre su puesta en marcha, el primer trabajo archivístico, el pago a los primeros funcionarios y registros de pasajeros a las Indias.
También se exhiben piezas relacionadas con figuras históricas como el escritor Miguel de Cervantes, y documentos sobre el envío de obras de arte a ultramar, como el del traslado a Colombia de esculturas de Juan Martínez Montañés, firmado por el propio artista barroco.
Territorios de ultramar
El Archivo General de Indias reúne fondos generados por las entidades encargadas de la administración de los territorios españoles de ultramar entre los siglos XVI y XIX, junto a otros bienes culturales de gran importancia.
«Como historiador soy partidario de no juzgar lo que se hacía antes», apunta Castell.
«Normalmente, un archivo se crea en el ejercicio de las funciones de la administración: se generan documentos y los conservamos porque nos van a hacer falta. Pero este archivo se crea ya con una conciencia histórica en el contexto de la Ilustración», explica.
La muestra recrea así también las figuras del político José de Gálvez o el historiador americanista Juan Bautista Muñoz, relevantes en la fundación de esta institución, que «no es la más grande (de este tipo), pero nace con la percepción de que la documentación tiene un valor histórico».
























