España es el país europeo más atractivo para la inversión inmobiliaria, según CBRE

 16 febrero, 2026

Madrid, 16 feb (EFE).- España se sitúa en 2026, por primera vez, como país más atractivo de Europa para la inversión inmobiliaria, según la clasificación de la consultora internacional del sector CBRE, que recoge las perspectivas de casi 700 inversores con base en el continente.

España ha pasado de no figurar en el listado de 2021 a entrar por primera vez en 2022 en séptima posición, escalar al cuarto puesto en 2024, alcanzar el segundo en 2025 y auparse ahora en la primera posición, al calor de la subida imparable del precio de este tipo de propiedades, particularmente la vivienda.

Por detrás de España, se encuentran Reino Unido y Polonia, según un comunicado de la consultora publicado este lunes, que destaca el creciente interés de la inversión por el sur de Europa, que cuenta con precios competitivos en comparación con otros mercados, escasez de oferta y fundamentos sólidos.

Madrid y Barcelona encabezan el interés inversor

Por segundo año consecutivo, España es el único país con dos ciudades entre las cinco más atractivas de Europa para los inversores internacionales.

El informe sitúa a Madrid en el segundo puesto, por detrás de Londres, y a Barcelona en el cuarto.

Casi la mitad de los inversores transfronterizos seleccionan España como su principal destino por el potencial de retorno económico de la inversión, la fortaleza de la economía nacional, una fuerte demanda residencial y la escasez de oferta en determinados segmentos. Esto presiona al alza los rendimientos y acorta el tiempo que tarda la venta y el alquiler de los inmuebles.

El liderazgo de España, explica CBRE, viene precedido por un fuerte desarrollo en 2025, cuando se superaron los 18.400 millones de euros de inversión (31 % más interanual y máximo desde 2018); y unas previsiones de 2026 que apuntan a un crecimiento del 5–10 %, hasta 19.000–21.000 millones de euros.

Por segundo año consecutivo, el sector residencial (viviendas) se consolida como el preferido por los inversores europeos (34 %), apoyado en los desequilibrios estructurales entre oferta y demanda y el crecimiento demográfico por la inmigración. Le sigue el logístico (25 %), oficinas (13 %) y locales comerciales (12 %).

El precio medio de la vivienda creció un 9,5 % en España durante 2025, y un 2,2 % solo en el cuarto trimestre, para acabar el año en el máximo histórico de 2.354 euros por metro cuadrado, según datos del Colegio de Registradores de la Propiedad, en un mercado donde la de demanda no deja de crecer respecto de una oferta escasa.