Exministro francés salpicado por el caso Epstein descarta dimitir de un centro cultural
 04 febrero, 2026
París, 4 feb (EFE).- Jack Lang, antiguo ministro de Cultura y de Educación socialista, descarta dimitir como presidente del Instituto del Mundo Árabe de París, pese a verse salpicado por los últimos papeles de Jeffrey Epstein divulgados por la Justicia estadounidense, que muestran una larga relación que incluyó negocios.
«Por qué habría de dimitir (…) estoy blanco como la nieve», replicó este miércoles Lang cuando se le preguntó en una entrevista al canal BFMTV dedicada a su relación con el productor y financiero estadounidense, que se suicidó en 2019 en la cárcel cuando estaba acusado de diversos cargos de pederastia y explotación sexual, después de haber sido ya condenado.
Insistió en que «ni un céntimo» del dinero de Epstein acabó en su «bolsillo» ni en el de su hija Caroline, que el lunes sí anunció que dimitía como delegada general del Sindicato de la Producción Independiente, un cargo que ocupaba hacía tres semanas, porque no quería que este organismo se viera perjudicado por las filtraciones de sus vínculos con el empresario estadounidense.
Jack Lang contó que había conocido a Jeffrey Epstein junto a su hija Caroline hace quince años a través de su amigo el director de cine y actor estadounidense Woody Allen, y que no sabía nada de él, aunque para entonces ya había sido condenado por escándalos sexuales, en concreto por prostitución de menores.
Precisó que no considera que Epstein fuera un amigo suyo, y que a diferencia de lo que ha contado su hija, él no hizo ninguna búsqueda para conocer el pasado del financiero.
«El Jeffrey que yo conocí era un apasionado del arte, encantador» y no «el criminal que se describe ahora. Era el doctor Jekyll y Mister Hyde», señaló para subrayar el contraste y una aparente doble personalidad.
Interrogado sobre el hecho de que su nombre, como el de su hija Caroline, figuraban en los estatutos una sociedad domiciliada en un paraíso fiscal creada por Epstein, y que tenía 1,4 millones de euros aseguró que se enteró estos últimos días, cuando el departamento de Justicia de Estados Unidos hizo públicos una nueva serie de documentos sobre el magnate.
Sí que estaba al corriente de que Epstein había puesto cerca de 58.000 dólares en una asociación creada por el entorno de Lang para hacer una película sobre los años en el que estuvo en los gobiernos del presidente socialista francés François Mitterrand en los años 1980 y 1990.
De hecho, admitió que fue él quien pidió al productor y financiero que pusiera dinero para esa película, que está «casi terminada».
A su juicio, ni eso ni su «ingenuidad» sobre Epstein justifican su dimisión del Instituto del Mundo Árabe, un organismo oficial francés que busca promocionar la cultura de los países del mundo árabe.
A ese respecto, señaló que en las últimas horas ha recibido mensajes de apoyo y de felicitación procedentes «de los países árabes», de visitantes, de espectadores, de amigos».
Los nombres de otras personalidades francesas han aparecido en los papeles de Epstein, como el de Emmanuel Macron, pero no porque haya pruebas de ningún contacto entre ambos, sino simplemente porque otras personas hablan al financiero estadounidense del presidente francés.
Algo parecido ocurre con la líder de la extrema derecha, Marine Le Pen, con el líder de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon, o con el ex comisario europeo y exministro Pierre Moscovici.
Uno de los contactos de Epstein que le hablaba en diferentes ocasiones de Macron era la banquera francesa Ariane de Rothschild, con la que mantuvo múltiples intercambios sobre política internacional europea o sobre estrategias económicas.

























