Kast descarta auditoría internacional para revisar gestión del Gobierno anterior en Chile

 07 abril, 2026

Santiago de Chile, 7 abr (EFE).- El Gobierno de Chile confirmó este lunes que descartó realizar una auditoría internacional para revisar cómo fueron gastados los recursos públicos en la Administración anterior, una de las principales promesas de campaña del ultraderechista José Antonio Kast.

«La auditoría internacional tenía un costo para el Estado enorme y, bajo la situación de estrechez fiscal que estamos viviendo en este momento, decidimos usar las herramientas internas que tiene el Estado», dijo en una rueda de prensa la vocera, Mara Sedini.

Según la portavoz, actualmente hay más de un millar de auditores desplegados «en más de 500 servicios o instituciones públicas» a lo largo de todo el país, que empezarán a entregar sus resultados al Gobierno «desde este lunes.

«Nunca antes se había hecho este tipo de auditoría interna», afirmó.

Durante la campaña que lo llevó a ganar el pasado diciembre con el 58 % de los votos, el exdiputado prometió contratar «firmas auditoras de primer nivel mundial» para «identificar sobreprecios, redes de operadores políticos y contrataciones indebidas» en ministerios, subsecretarías o empresas públicas.

Nada más llegar a La Moneda en marzo, Kast instaló el denominado «Gobierno de emergencia» para atajar la crisis que, en su opinión, atraviesa el país en materia de seguridad y economía y acusó a su predecesor, el progresista Gabriel Boric, de dejar unas cuentas públicas en mal estado.

«El Estado tiene una capacidad interna de poder generar auditorías y la estamos utilizando. Necesitamos resguardar los recursos de todos los chilenos», indicó Sandini, quien insistió en que la situación económica es «aún peor» de lo que imaginaban.

El déficit fiscal estructural alcanzó en 2025 el 3,6 % del PIB, su nivel más alto de las últimas dos décadas.

La economía chilena, por su parte, creció un 2,6 % en 2025, la inflación cerró en el 3,5 % y la deuda pública del Gobierno central representó el 41,7 % del PIB, la mitad de la media registrada por los países de la OCDE.