La estatal de electricidad prevé que el mayor apagón afecte el 52 % de Cuba este miércoles

 04 febrero, 2026

La Habana, 4 feb (EFE).- La empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) prevé este miércoles apagones durante toda la jornada en Cuba, los cuales dejarán sin servicio al 52 % del país durante la tarde-noche cuando aumenta la demanda.

La isla atraviesa desde mediados de 2024 una grave crisis energética reflejada en apagones diarios que superan las 20 horas en todas las localidades. A ello se suma actualmente el asedio petrolero impuesto por el Gobierno de EE.UU. que amenaza con empeorar aún más la crítica situación.

El 31 de enero se registró el máximo histórico desde que Cuba empezó en 2022 a difundir regularmente estadísticas energéticas, con un apagón que llegó a dejar sin corriente de forma simultánea a un 63 % del país.

La UNE, perteneciente al Ministerio cubano de Energía y Minas, calcula para el horario de mayor demanda de esta jornada, en la tarde-noche, una capacidad de generación de 1.440 megavatios (MW) y una demanda máxima de 2.950 MW.

El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1.510 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 1.540 MW.

Actualmente, cinco de las dieciséis unidades de producción termoeléctrica operativas están fuera de servicio por averías o mantenimientos, entre ellas dos de las tres mayores. Esta fuente de energía supone de media en torno al 40 % del mix energético en Cuba.

El informe de la UNE ha dejado de especificar desde mediados de enero la cantidad de centrales de generación distribuida (motores) no operativos por falta de combustible (diésel y fueloil) y lubricante, un dato clave para constatar el efecto del fin del petróleo venezolano para Cuba.

Sin embargo, por el resto de cifras publicadas, todo parece indicar que el número de motores parados está en máximos en los últimos días, por encima de los 1.000 MW.

Expertos independientes indican que la crisis energética en Cuba responde a una infrafinanciación crónica de este sector, completamente en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959.

Varios cálculos independientes estiman que serían precisos entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para sanear el sistema eléctrico.

Por su parte, el Gobierno cubano señala al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y acusa a Washington de «asfixia energética».

Los prolongados apagones diarios lastran la economía, que se ha contraído más de un 15 % desde 2020, según cifras oficiales. Además, han sido el detonante de las principales protestas de los últimos años.