Las obras de Kandinsky, Klee y Hopper se trasladan a baldosas artesanales para el hogar

 06 marzo, 2026

Madrid, 6 mar (EFE).- Algunos de los cuadros de la colección permanente del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, de autores como Kandinsky, Klee o Hopper, se han trasladado a baldosas hidráulicas para llevar el arte a cualquier rincón de la casa o la oficina.

Se han elegido detalles de obras como ‘Habitación de hotel’ (1931), de Edward Hopper; ‘El fumador’ (1913), de Juan Gris; ‘Naturaleza muerta con dado’ (1923), de Paul Klee; ‘Composición II (Naturaleza muerta)’ (1916), de Theo Van Doesburg, o ‘Sin Título’ (1922), de Wassily Kandinsky.

Son ocho colecciones de piezas de edición limitada concebidas a partir de detalles de los cuadros y que están realizadas artesanalmente, explicó este viernes a EFE la artista plástica y diseñadora Carlota Pereiro.

«Ha sido un proyecto complicado y largo en el tiempo porque no todo se podía hacer», señaló Pereiro, que habitualmente colabora con el museo para diseñar productos ed mercadotecnia vinculados con las obras que se exponen.

«La repetición tiene que funcionar, de ahí que sacar un motivo concreto, con un color determinado debe de ser minucioso y con sentido» para que el suelo o la pared recuerde al cuadro, advierte Pereiro.

Asegura que la gracia es ver el detalle con el cuadro al lado y ensalza el proceso artesano que conlleva «mezclar la tradición con la vanguardia».

Las baldosas hidráulicas, fabricadas con la firma especialista Mosaista, estarán disponibles en la tienda del museo.

Estas baldosas, utilizadas en gran parte del mundo desde finales del siglo XIX, se convirtieron en una solución decorativa intermedia entre el trabajo artesanal y la producción industrial.

Su éxito residía en la posibilidad de reproducir de manera ilimitada motivos adaptados a cada superficie, lo que permitió una extraordinaria diversidad de modelos, precisó por su parte Iván Alvarado, de la firma Mosaista.