Los ataques de Ucrania contra el crudo ruso, parte de la estrategia para lograr la paz

 03 mayo, 2026

Rostyslav Averchuk

Leópolis (Ucrania), 3 may (EFE).- La estrategia de Ucrania, orientada a empujar a Rusia hacia negociaciones reales, ha cobrado nueva fuerza, ya que en las últimas semanas los ataques con drones de largo alcance contra el sector petrolero ruso han aumentado en intensidad e impacto.

Según estimaciones preliminares, las exportaciones marítimas rusas de petróleo cayeron hasta un 20 % en abril como resultado de una serie de ataques ucranianos contra terminales portuarias en el mar Negro y el mar Báltico.

«No cabe duda de que la Federación Rusa sufrió pérdidas muy significativas», declaró a EFE Andrí Klimenko, jefe del grupo de observación del Instituto Ucraniano de Estudios Estratégicos del Mar Negro, quien advirtió no obstante de que Rusia intenta reparar los daños y redirigir los flujos de petróleo a través de su territorio hacia puertos más alejados.

Muchas instalaciones, incluidos los puertos atacados que representan el 60 % de las exportaciones marítimas, se concentran en la parte europea del país.

Presión sistémica

Decenas de ataques ucranianos en las últimas semanas tienen un carácter sistémico, explicó Klimenko, ya que apuntan a toda la cadena de producción, desde las instalaciones de procesamiento y refinado a los sistemas de transporte.

En particular, los ataques contra refinerías implican que Rusia no puede procesar el petróleo, que tampoco puede exportar a través de los puertos dañados.

Dado que Rusia carece de grandes capacidades de almacenamiento de petróleo, la imposibilidad de exportar o procesar crudo podría eventualmente obligarla a reducir la extracción, indicó el Instituto KSE, rama analítica de la Escuela de Economía de Kiev.

Según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, los ataques ucranianos han provocado al menos 7.000 millones de dólares en pérdidas para Rusia en lo que va de 2026.

Esto representa un golpe significativo, aunque aún no decisivo, al esfuerzo bélico ruso, teniendo en cuenta que se espera que Moscú gaste al menos 190.000 millones de dólares este año en su guerra contra Ucrania.

Si los precios globales del petróleo, elevados por el bloqueo del estrecho de Ormuz, se mantienen altos en los próximos meses, los ingresos rusos por exportaciones de petróleo podrían aumentar hasta 229.000 millones de dólares este año, frente a 158.000 millones proyectados antes del estallido del conflicto entre EE.UU. e Irán, según el Instituto KSE.

Los ingresos petroleros proporcionan a Rusia divisas extranjeras para adquirir bienes sancionados necesarios para producir misiles y otras armas.

Debilitar el control de Moscú

Según Oleksí Melnik, exasesor del Ministerio de Defensa y analista de seguridad internacional del Centro Razumkov, con sede en Kiev, la reducción de exportaciones disminuye la capacidad rusa para lanzar ataques diarios contra Ucrania.

Los ataques ucranianos también alteran la imagen de control por la que vela cuidadosamente el Kremlin ante la población rusa.

«A pesar de todos los intentos de censura, es imposible ocultar columnas de humo enormes y manchas de petróleo en el mar», sostuvo Melnik.

El experto aseguró que dentro de Rusia crecen las críticas por su incapacidad de proteger infraestructuras a lo largo de su vasto territorio a medida que Ucrania ha ido aumentando el alcance de sus ataques de unos 600 kilómetros en diciembre de 2022 a 1.750 en lo que va de año.

Melnik cree que los crecientes ataques de largo alcance de Ucrania, combinados con sanciones internacionales, podrían convertirse en «la gota que colme el vaso» y empujar a Rusia a buscar al menos un alto el fuego temporal o limitado.

A juicio del ministro de Defensa de Ucrania, Mijailo Fedórov, la paz llegará cuando el país esté protegido de forma fiable contra ataques rusos, el Ejército ruso pierda su capacidad ofensiva y la economía rusa se derrumbe bajo la presión. EFE