Ordenación Presbiteral del Diácono Jorge Rojas La Iglesia de Mérida celebra el don de una nueva vocación

 30 noviembre, 2025

Por: pbro Adolfo Sosa M.
@adolfososam_30

La Organización de Periodistas Iberoamericanos (OPI) se une al júbilo de la Arquidiócesis de Mérida y del pueblo santo de Dios, al anunciar la ordenación presbiteral del diácono Jorge Rojas C., hijo de los pueblos del Sur de Mérida, nacido en la humilde y hermosa aldea de Mijara, Parroquia Mucutuy, Municipio Arzobispo Chacón.

Una vida forjada en la fe y la sencillez

Desde sus primeros pasos en la escuela El Pantano, Jorge creció en un entorno sencillo, rodeado de montañas que elevan sus colinas al cielo y de una comunidad campesina dedicada a la agricultura ecológica. Allí, entre catequesis y liturgia, descubrió su amor por lo sagrado y fue cultivando la semilla de la vocación.

La oración constante, el testimonio de la comunidad cristiana y el paso de numerosos sacerdotes por aquellas tierras fueron moldeando en él el llamado al ministerio sacerdotal. Su formación filosófica y teológica, vivida con entrega y excelencia, lo configuró en el seguimiento definitivo de Cristo, Salvador y Redentor.

El tesoro de la familia y la comunidad

El testimonio de fe y amor de su familia abonó en Jorge un profundo cariño por la Iglesia, por su gente y por sus paisanos del Sur merideño. La capilla de San Isidro de Mijara y la parroquia eclesiástica de San Antonio de Mucutuy fueron su cuna espiritual, bajo la guía de la Arquidiócesis de Mérida.

Posteriormente, ingresó al Seminario Mayor San Buenaventura de Mérida, casa de santidad y cuna de vocaciones, donde fue acompañado por formadores diocesanos y padres eudistas.

Acción de gracias y esperanza

La comunidad agradece a Dios, al Arzobispo de Mérida, Mons. Helizandro Terán B., y a todo el clero por sus oraciones. El pueblo santo que peregrina en nuestra iglesia local celebra con alegría, porque la oración de un pueblo suscita pastores según el Sagrado Corazón.

Hoy, Mucutuy, Mirará y toda Mérida están de fiesta. Se siente el regocijo espiritual y se revive el legado del Siervo de Dios, Arzobispo Miguel Antonio Salas, quien llamó a esta tierra “reservorio espiritual”.

Un llamado a los jóvenes

La ordenación del diácono Jorge Rojas C. es signo de esperanza y testimonio vivo de que la vocación florece en la sencillez y en la entrega. Que este acontecimiento inspire a muchos jóvenes a seguir el camino del Buen Pastor, siendo santos y generosos servidores de la Iglesia.

Con gratitud y oración, la OPI se une a esta celebración, elevando un mensaje de bendición y fraternidad:

“Señor, te alabamos y glorificamos porque lo miraste con misericordia y lo elegiste” (cf. Mc 10,21).