Raíces alemanas, ultracatólicas y militancia en el pinochetismo: los orígenes de Kast

 09 marzo, 2026

Meritxell Freixas

Santiago de Chile, 9 mar (EFE).- Un padre nazi emigrado tras la Segunda Guerra Mundial, una infancia rural en una familia ultracatólica y una militancia temprana en el brazo político del régimen de Augusto Pinochet (1973-1990) constituyen los orígenes ideológicos de José Antonio Kast, que el 11 de marzo asumirá la Presidencia de Chile.

Abogado y exdiputado ultracatólico, de 59 años, será el primer presidente de extrema derecha de la democracia chilena y también el primer pinochetista: apoyó la continuidad del exdictador en el plebiscito de 1988 y ha mostrado admiración hacia él en el pasado.

Su historia se remonta a los Alpes bávaros, en el municipio alemán de Thalkirchdorf. Hijo de Michael Kast Schindle, –veterano de la Segunda Guerra Mundial y miembro del partido nazi– y Olga Rist, es fruto (el menor de diez hermanos) del primer matrimonio que se celebró en el pueblo, y en toda la región, después del conflicto bélico, cuentan las periodistas María José Hinojosa y Javiera González en ‘Kast, el mesías de la derecha chilena’.

Él mismo ha explicado que sus padres eran agricultores alemanes sin estudios universitarios y que “llegaron a Chile con mucho esfuerzo”.

El matrimonio se estableció en la comuna rural de Paine, en el área metropolitana. Tras varios emprendimientos, abrieron una fábrica de cecinas que expandió su marca en varios locales de comida.

“Su crianza estuvo marcada por el rigor, la disciplina extrema y la poca cercanía afectiva con sus padres”, dice la historiadora Carla Peñaloza, de la Universidad de Chile.

En la zona, los Kast se hicieron conocidos por ser profundamente religiosos, miembros del movimiento ultracatólico Schoenstatt, fundado en 1914 en Alemania.

Bajo la sombra de su hermano y de Jaime Guzmán

Casi 18 años de diferencia se llevaban José Antonio Kast y su hermano mayor Miguel Kast Rist, quien ejerció “mucha influencia” sobre él, cuenta a EFE la periodista Amanda Marton, coautora del libro ‘Kast, la ultraderecha chilena’.

Miguel llegó a ser ministro de Pinochet, presidente del Banco Central y miembro de los Chicago Boys, los economistas responsables de las reformas neoliberales del régimen. “Durante mucho tiempo, añade, José Antonio estuvo bajo la sombra de su hermano porque casi todas las personas tenían su recuerdo y le costó instalar su marca”.

Kast estudió Derecho en la Pontificia Universidad Católica, cuna del Movimiento Gremial fundado en 1967 por el abogado y político de ultraderecha Jaime Guzmán, uno de los ideólogos de la dictadura.

A finales de los 80, “empezó a destacar como líder estudiantil al ser elegido como representante de los estudiantes ante el Consejo Superior de la universidad”, explica a EFE la periodista María Olivia Monckeberg, de la Universidad de Chile.

“Ese tiempo, añade, fue de mucha cercanía con Guzmán, aunque nunca fue su profesor; su amistad se hizo más fuerte después del plebiscito del 88”, cuando lo llamó para integrar la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), que el propio Guzmán había formado en 1983.

“José Antonio Kast fue discípulo de Jaime Guzmán y también de su hermano. Pero era muy joven comparado con ambos», dice a EFE Ascanio Cavallo, escritor y Premio Nacional de Periodismo.

«Una amenaza» para la UDI

De la mano de la UDI, Kast fue concejal y diputado durante cuatro períodos consecutivos (2002-2018). Logró ser jefe de bancada en tres ocasiones y secretario general del partido durante dos años. Sin embargo, siempre representó “una amenaza” para los liderazgos históricos del partido. “Calculador, frío, metódico en la arena política, así es recordado por algunos de sus compañeros”, relata el libro de Hinojosa y González.

“Se van produciendo tensiones particularmente con los llamados ‘coroneles’ (líderes de la UDI) y cuando el partido empieza a ser un poco más liberal y abierto”, decide abandonarlo cuenta Monckeberg.

“La UDI a la que yo entré comenzó a alejarse de su proyecto fundador, de su base fundamental”, anunció a través de las redes de la bancada del partido, en mayo de 2016. Para entonces, ya había empezado a gestar la idea de un partido propio.

“Renunció a la UDI pensando que traicionaba los principios de Jaime Guzmán y hoy el Partido Republicano es un reflejo claro de estos”, señala Marton.

Tras un primer intento como independiente a las elecciones de 2017, en 2019 fundó el Partido Republicano, que le llevó dos años después a ganar la primera vuelta de las presidenciales, aunque perdió el balotaje contra Boric.

Al tercer intento, como él mismo dijo en diciembre, en su discurso como ganador, fue “la vencida”.