Retiran un radar militar y 150 soldados estadounidenses desplegados en Trinidad y Tobago
 17 marzo, 2026
Puerto España, 17 mar (EFE).- Las autoridades de Trinidad y Tobago confirmaron este lunes la retirada de 150 soldados estadounidenses y de un radar de uso militar de Estados Unidos, que pone fin a la controversia desatada entre la población por la presencia militar extranjera en el país.
«Esto no hace más que subrayar lo que hemos estado diciendo desde el principio. El radar nunca tuvo que ver con nuestros intereses de seguridad nacional ni con la lucha contra la delincuencia, como había sugerido el Gobierno», aseveró a EFE el exsecretario del Movimiento Nacional Popular (PNM, por sus siglas en inglés) Ancil Dennis.
El sistema de radar AN/TPS-80 G/ATOR, que se encontraba cerca del Aeropuerto Internacional Arthur Napoleon Raymond Robinson, ubicado en la isla de Tobago, fue desmantelado tras ser instalado en virtud de un acuerdo de seguridad entre Washington y Puerto España.
De acuerdo al exsecretario del PNM, la instalación parecía haber servido a un objetivo geopolítico más amplio vinculado a las tensiones regionales.
A su juicio, «el radar solo tenía como finalidad ayudar a una potencia militar extranjera a impulsar una agenda concreta en uno de nuestros países vecinos».
Ambos países hicieron un pacto para reforzar la vigilancia y el control de las rutas de tráfico de drogas en el Caribe, en particular las vinculadas a Venezuela.
«En tiempos de conflicto, instalaciones como esa se convierten en objetivos. Lo estamos viendo ahora en Oriente Medio, donde Irán está realizando un esfuerzo concertado para eliminar los sistemas de radar estadounidenses», afirmó Dennis.
Asimismo, Dennis dijo que espera que el resto de personal extranjero que permanece en el país se vaya pronto.
«Me alegra que esto ponga fin a lo que muchos de nosotros considerábamos la militarización y ocupación de Tobago por parte de una potencia militar extranjera», sentenció Dennis.
En este contexto, Norman Dindial, exdirector del Centro Nacional de Vigilancia por Radar Costero y exdirector de operaciones de la Fuerza de Defensa y la Guardia Costera de Trinidad y Tobago, advirtió anteriormente de que albergar un sistema de radar militar extranjero podría exponer a Tobago a riesgos geopolíticos.
Algunos habitantes de Tobago manifestaron su temor a que la isla pudiera verse arrastrada a un conflicto geopolítico más amplio si el sistema de radar continuaba estando operativo.
Por su parte, la primera ministra trinitense, Kamla Persad-Bissessar defendió los activos estadounidenses desplegados de manera temporal y la instalación del radar por considerarla una herramienta crucial en «la guerra contra los delincuentes».
Para algunos residentes de Tobago, el desmantelamiento del radar supone el final de un capítulo inquietante y el retorno a la normalidad.
























