Sabatini, Sánchez Vicario y Bueno suben al podio de las más famosas del Roland Garros
 25 mayo, 2026
Catalina Guerrero
París, 25 may (EFE).- La argentina Gabriela Sabatini, la española Arantxa Sánchez Vicario y la brasileña María Esther Bueno figuran entre las campeonas que más han marcado la historia del Roland Garros en una exposición dedicada a la evolución del tenis femenino desde el siglo XIX hasta la actualidad mediante las conquistas deportivas, sociales y culturales de sus protagonistas.
Con el título de ‘Ellas suben a la red: una historia del tenis femenino’, la exposición temporal abrió sus puertas en el Tenniseum con motivo de la edición 2026 de Roland-Garros, que se celebra en este momento en París.
Muy «simbólico», el título de la muestra pone el foco en la conquista de derechos que las tenistas han logrado «tanto dentro como fuera de la pista», señaló a EFE la responsable de colecciones del departamento de proyectos culturales de la Federación Francesa de Tenis, Eva Rodrigues Gregorio, durante un recorrido por la muestra que podrá visitarse hasta marzo próximo.
Como era imposible citar a todas las tenistas que han ganado el Roland Garros desde 1897, los organizadores optaron por destacar a las más icónicas por su palmares, pero también por su compromiso, sus combates sociales, por su manera de jugar o su carisma, dijo.
Características que, de una manera u otra, abrieron brechas inéditas, rompieron techos de cristal o ampliaron fronteras en derechos y en la transformación de la imagen del cuerpo femenino.
De Sabatini (1970) destaca que es la más importante jugadora argentina de la historia y una figura icónica de los años 80 y 90 del siglo XX, con su tenis «muy físico» y su «soberbio revés». Recuerda además que fue la primera en alcanzar la semifinal de Roland Garros con sólo 15 años y también su rivalidad con la alemana Steffi Graf, segunda máxima ganadora del abierto francés -por detrás de Chris Evert-.
La argentina, ganadora del Abierto de Estados Unidos en 1990, alcanzó la penúltima ronda en París en cinco ocasiones: 1985, 1987, 1988, 1991 y 1992.
De Sánchez Vicario (1971) la exposición pone en valor que fue la «figura fundadora del tenis español moderno», con su «tenacidad y sentido del juego», y que dejó «una huella eterna» en el Roland Garros, donde ganó tres veces (1989, 1994 y 1998), la primera con sólo 17 años en «una final de leyenda contra Graf».
En el ‘salón de la fama’ la presencia de hispanoamericanas la completa la que fuera la pionera de ellas en ganar un Roland Garros (1964): la brasileña María Esther Bueno (1939-2018), quien «abrió la vía a una diversificación geográfica del tenis». «Elegante, fluida y terriblemente eficaz en la red», «sedujo tanto por su estilo como por su personalidad» y fue «musa» de Ted Tinling, considerado el diseñador de vestidos de tenis más destacado del siglo XX.
La muestra rinde así homenaje a las pioneras que transformaron este deporte, entre ellas la francesa Suzanne Lenglen, símbolo de la modernización y profesionalización del tenis gracias a su extraordinario palmarés, su impacto mediático y su influencia en la moda, así como la estadounidense Althea Gibson, figura clave en la lucha contra la discriminación racial en el deporte.
La exposición coincide, además, con el 70º aniversario de la victoria de Gibson en Roland-Garros, donde se convirtió en la primera mujer negra en conquistar un torneo de Grand Slam.
El recorrido también aborda la historia de las ‘Original 9’, el grupo de nueve jugadoras lideradas por Billie Jean King que sentó las bases del circuito profesional femenino y abrió el camino a la creación de la WTA, además de los combates por el reconocimiento del tenis femenino y la igualdad salarial.
La exposición incluye además una reflexión sobre desafíos contemporáneos como la maternidad, la representación mediática y la lucha contra el racismo y las violencias sexistas y sexuales, con mención especial a Billie Jean King -una de las primeras grandes figuras en asumir públicamente su homosexualidad-, a Renée Richards -primera transgénero autorizada en 1977 a integrar el circuito WTA por decisión judicial- y Martina Navratilova, quien hará avanzar ampliamente la causa LGTBTQ+, destacó Rodrigues Gregorio.
El recorrido reúne archivos inéditos y piezas excepcionales, entre ellas indumentarias cedidas por instituciones internacionales y por antiguas campeonas, como una de camiseta blanca y falda roja de la estadounidense Evert, la tenista con más títulos de Roland Garros, siete en total (1974, 1975, 1979, 1980, 1983, 1985, 1986).
La suya es una de las siete indumentarias que recorren la historia de la moda femenina desde 1900 hasta 2020, desde el rigor de la época victoriana pasando por los locos años veinte y la ruptura de códigos de los sesenta, hasta estilismos más recientes.
Finalmente, la muestra pone en valor el papel de las mujeres en todo el ecosistema del tenis, desde árbitras hasta entrenadoras y recogepelotas hasta dirigentes en el Roland Garros, un torneo que desde 2021 dirige Amelie Mauresmo. Otra primicia. EFE























