Sahelanthropus se consolida como el primer antepasado humano que caminó a dos piernas
 05 enero, 2026
Redacción Ciencia, 5 ene (EFE).- ‘Sahelanthropus tchadensis’ se consolida como el antepasado humano más antiguo que caminó a dos piernas. Aunque sus huesos, de hace 7 millones de años, tienen un tamaño y forma similar al de los simios, su proporción es más parecida a los homínidos, según avanza una investigación recogida en Science Advances.
El trabajo se basa en un nuevo análisis combinado de dos cúbitos parciales y un fémur de ‘Sahelanthropus tchadensis’, una especie descubierta en lo que hoy es el desierto de Djurab (Chad) a principios de la década de 2000, y en torno a la cual hay un gran debate sobre si era o no bípeda.
Los estudios iniciales se centraron en el cráneo, y no ha sido hasta dos décadas después cuando se han empezado a investigar sus antebrazos y el hueso del fémur para intentar responder a la pregunta de si estamos ante un antepasado humano.
“El ‘Sahelanthropus tchadensis’ era un simio bípedo que poseía un cerebro del tamaño de un chimpancé y probablemente pasaba una parte importante de su tiempo en los árboles, buscando alimento y refugio. A pesar de ello, estaba adaptado a una postura bípeda y a moverse en el suelo”, sostiene uno de los autores del presente estudio, Scott Williams, antropólogo de la Universidad de Nueva York.
Los rasgos que lo confirmarían
Williams y el resto del equipo examinaron más detenidamente los cúbitos y el fémur de ‘Sahelanthropus tchadensis’ utilizando dos métodos: una comparación múltiple de los mismos huesos de especies vivas y fósiles, y una morfometría geométrica 3D, una metodología avanzada que permite estudiar formas con un altísimo detalle.
Entre las especies fósiles con las que compararon los restos se encontraba el ‘Australopithecus’, un antepasado humano muy conocido gracias al descubrimiento del esqueleto de Lucy, el famoso fósil de hace entre 4 y 2 millones de años descubierto en Etiopía en 1974.
El estudio conjunto ha revelado tres rasgos que, a juicio de los autores, apuntan al bipedismo en el ‘Sahelanthropus’. Por un lado la existencia de un punto de unión entre el ligamento iliofemoral que conecta la pelvis con el fémur, que hasta ahora solo se ha identificado en los homínidos y que es fundamental para caminar erguido.
Por otra parte, la presencia de una torsión femoral específica de los homínidos que ayuda a que las piernas apunten hacia delante, facilitando así la marcha. Y, finalmente, la presencia, extraída del análisis 3D, de músculos en los glúteos similares a los de los primeros homínidos, que mantienen las caderas estables y ayudan al cuerpo a mantenerse de pie, caminar y correr.
Aunque estas dos últimas características, la torsión femoral y los glúteos, ya habían sido identificadas anteriormente por otros científicos, este estudio termina de confirmar su presencia.
























