Seúl y Washington acaban sus maniobras reducidas en plena tensión por misiles de Pionyang

 21 agosto, 2026

Seúl, 21 ago (EFE).- Los ejercicios militares Ulchi Freedom Shield (UFS) entre Estados Unidos y Corea del Sur finalizan este viernes, seis días antes de lo previsto, tras la orden del presidente estadounidense, Donald Trump, de reducir las maniobras en un intento de acercarse a Pionyang, que respondió lanzando misiles balísticos al mar de Japón.

Los ejercicios UFS, una de las dos maniobras anuales conjuntas entre EE.UU. y Corea del Sur, simulan una situación de guerra total en la península coreana, y están divididos en dos fases, una defensiva y otra de contraataque, según detalla Yonhap. En esta ocasión, solo la primera fase, la relacionada con la defensa, se llevó a cabo.

Corea del Norte llevó a cabo este jueves alrededor de una decena de lanzamientos desde los alrededores de Pionyang, según confirmó el Ejército surcoreano, antes de la finalización este viernes de las maniobras, y después de que Kim Yo-jong, la influyente hermana del líder norcoreano, Kim Jong-un, restara importancia a la decisión de Washington de recortar los ejercicios.

«Este es el destino inevitable de un ejército títere, cuyo mando ha quedado en manos de Estados Unidos», dijo la responsable en un artículo publicado el jueves por la agencia de noticias estatal norcoreana, KCNA.

La principal preocupación ante la reducción de los ejercicios «es que la alianza tenga menos oportunidades de desarrollar e institucionalizar la experiencia operacional necesaria para adaptarse a las amenazas de Corea del Norte», explicó recientemente a EFE Cha Du Hyeogn, vicepresidente del Instituto Asan de Estudios Políticos.

Entre estas amenazas destaca especialmente la guerra con drones, a raíz de las experiencias en Ucrania (donde Pionyang ha apoyado a Rusia con tropas y armamento) e Irán.

«Parece probable que Corea del Norte adopte tácticas consistentes en combinar drones y misiles en los ataques para agotar la capacidad defensiva del adversario y, posteriormente, incrementar aún más la potencia de sus ataques», dijo por su parte la investigadora Lee Ho-ryung, del Instituto de Corea para el Análisis de la Defensa (KIDA).

Para Lee, esta posibilidad hace necesario «mejorar nuestra capacidad defensiva y desarrollar medidas para responder a los intentos de Corea del Norte de agotar nuestras defensas».

Trump ordenó recientemente reducir los ejercicios UFS aludiendo a su «muy buena relación» con Kim Jong-un, y dijo que las maniobras mandan una señal «inapropiada» a Pionyang. Días después, aseguró que prevé reunirse con Kim antes de que acabe el año.

Pero Kim Yo-jong aseguró, en otro comunicado publicado por KCNA, que desconoce si se han producido contactos recientes entre su hermano y Trump. EFE