Un festival de Edimburgo para «ponerse las botas»

 09 junio, 2023

Edimburgo (R.Unido), 9 jun (EFE).- Con más de 3.000 espectáculos, el Festival Fringe de Edimburgo, uno de los certámenes artísticos multidisciplinares más importantes del mundo, celebra este verano su 76 edición, en la que “el público es más importante que nunca”, afirma a EFE su subdirectora Lyndsey Jackson, quien invita a “ponerse las botas” con el estallido de cultura.

“Lo mejor del Fringe es que siempre es nuevo”, algo que forma parte de su naturaleza, dice Jackson, que en esta edición reflexiona sobre algunos de los problemas sociales actuales: salud mental, cambio climático, identidad de género y racial, al tiempo que refleja los valores de diversidad e inclusividad sobre los que se fundó en 1958.

Danza, musicales, comedia, circo o cabaret se dan cita en cada rincón de la capital de Escocia que, como cada verano, acoge a artistas de todo el mundo y dan vida al mayor festival cultural internacional, que sigue en vías de recuperación pandémica.

“Hemos pasado lo peor, pero todavía no estamos en nuestro mejor momento”, declara Jackson al referirse a que este año no cuentan con respaldo institucional.

“Es más importante que nunca que la gente venga, vea el trabajo y que ‘se pongan las botas’”, tal y como anima la programación bajo el título ‘Fill yer boots (Ponte las botas)’ presentada hoy.

Entre los más de 3.000 espectáculos, destaca la vuelta del polémico cómico estadounidense Jerry Sadowitz con “el show del año pasado”, que fue cancelado por numerosas quejas en esa edición.

En la amalgama natural del certamen, el carácter latino se cuela en más de una treintena de actuaciones, con el flamenco del guitarrista cordobés Daniel Martínez y su compañía como uno de sus representantes.

La sensibilidad feminista en “Miedos”, de Neko Teatro, una versión cómica del programa «First date», “Lolyamorous”, que viene desde Barcelona, o la experiencia del Carnaval desde Colombia en “Latin Carnaval Sound” son una pequeña muestra la diversidad del Fringe, al que acuden artistas de al menos 68 países distintos.

Un festival, dice Jackson, en el que “tú estás al mando; lo puedes crear”. Eso es lo que, a su juicio, lo hace especial. Para «dejarse llevar y escoger”, el Fringe ha creado una app que proporciona sugerencias instantáneas alrededor.

A falta de aplicación, Jackson aconseja “poner la oreja en las conversaciones de otros” y preguntar, ya que “este festival se basa en el boca a oreja. Es una comunidad, cuanto más te envuelves en ella, mejor es tu experiencia”, y si no, “corres el riesgo de perderte alguna joya escondida.” EFE

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