ENRIQUE CÓRDOBA ROCHA EL MARCO POLO DE LORICA: Premio Internacional de Literatura de Viajes Isabelle Eberhardt 2026
 15 mayo, 2026
Por: Alvaro Julio Martinez CNP # 8.440
National Press Club de Washington # 17694
Hay periodistas que escriben, hay escritores que viajan, y hay en una categoría aparte, seres que convierten el mundo en una patria portátil y la palabra en un pasaporte perpetuo, entre ellos, uno destaca con la naturalidad de quien ha hecho de la curiosidad un oficio y del asombro una forma de vida, Enrique Córdoba Rocha, el hombre a quien ya muchos llaman con justicia y afecto, El Marco Polo de Lorica.
Nacido en esa joya ribereña del departamento de Córdoba, en la Costa Caribe colombiana, Córdoba Rocha ha construido una trayectoria que no se improvisa, más de tres décadas de viajes, ocho libros publicados, una carrera periodística sólida y un legado cultural que atraviesa fronteras.
Y en medio de esa obra, hay un gesto que revela su grandeza humana, hace veinte años confió a un colega cercano, al autor de este artículo, la revisión del manuscrito de uno de sus libros, un acto de confianza profesional que solo se concede a quienes se respeta. Ese momento selló una amistad intelectual que ha perdurado en el tiempo.
Hoy, esa vida en movimiento recibe un reconocimiento mayor, el Premio Internacional de Literatura de Viajes Isabelle Eberhardt 2026, otorgado en Madrid por el Grupo Editorial Sial Pigmalión, una de las casas editoriales más prestigiosas de España en el ámbito de la literatura de viajes y la crónica internacional.
Un periodista de la vieja escuela, con alma de caminante, Enrique Córdoba Rocha pertenece a esa generación de periodistas que hicieron de la búsqueda de lo desconocido y del estilo una firma.
Durante la época dorada del Diario El Nuevo Herald de Miami, su nombre se convirtió en referencia obligada. Sus crónicas, reportajes y columnas no solo informaban, dibujaban geografías humanas, revelaban culturas, abrían ventanas a mundos que muchos lectores solo podían imaginar.
Aunque hoy colabora esporádicamente con el periódico, su huella permanece, su voz sigue siendo reconocible, clara, culta, precisa, con esa cadencia que solo tienen quienes han visto mucho y han aprendido a contarlo sin estridencias, casi tres décadas una cita diaria con la cultura. Si Miami tuvo un templo cultural en las ondas hertzianas, ese fue Radio Caracol.
Y si hubo un programa que marcó época, fue “Cita con Caracol”, dirigido y conducido por Enrique Córdoba Rocha durante casi 30 años ininterrumpidos, cada tarde, su voz se convertía en puente entre América Latina y el mundo, entrevistas, análisis, literatura, música, historia, viajes, un menú intelectual que educó acompañó y formó a generaciones de oyentes.
La desaparición de la emisora dejó un vacío, pero el programa, como todo lo que tiene alma, permanece en la memoria cultural de Miami.
El escritor que convirtió el planeta en un cuaderno de notas, ocho libros publicados, miles de páginas escritas en aeropuertos, hoteles, estaciones, cafés, desiertos, montañas y ciudades imposibles, la obra de Enrique Córdoba Rocha no es turismo literario, es cartografía emocional, es memoria de caminos, es la mirada de un colombiano universal que entiende que viajar no es desplazarse, sino comprender.
Su más reciente obra, la que motivó el premio en España, confirma su madurez narrativa, una obra que mezcla crónica, reflexión, historia y sensibilidad, escrita con la serenidad de quien ya no necesita demostrar nada, solo compartir lo vivido. El Premio Isabelle Eberhardt 2026, un reconocimiento a una vida en movimiento.
El Grupo Editorial Sial Pigmalión, con sede en Madrid, distingue cada año a autores cuya obra enriquece la literatura de viajes, en 2026, el jurado no tuvo dudas, Enrique Córdoba Rocha encarna como pocos el espíritu de Isabelle Eberhardt, la legendaria viajera y escritora suiza que recorrió el norte de África a finales del siglo XIX, el premio reconoce una trayectoria de más de treinta años recorriendo el mundo, una obra literaria sólida, coherente y profundamente humana, una mirada periodística que nunca perdió la curiosidad, un legado cultural que une a Colombia, Estados Unidos y España.
En Madrid, al recibir el galardón, muchos lo llamaron por su apodo más entrañable: “El Marco Polo de Lorica”, y no era una metáfora, era una realidad.
Enrique Córdoba Rocha es un colombiano universal y pertenece a esa estirpe que honran al país sin necesidad de proclamarlo.
Desde Lorica hasta Madrid, pasando por Miami, Bogotá, El Kairo, Estambul, Lisboa, Buenos Aires, Tokio o Marrakech, su brújula siempre ha apuntado hacia el mismo norte, contar historias que acerquen a los seres humanos.
El viaje continúa: A sus colegas, Enrique Córdoba Rocha nos recuerda que el periodismo sigue siendo un acto de servicio, a los escritores, que la literatura es un viaje interior, a los lectores, que el mundo es más grande, más bello y complejo de lo que imaginamos, y a quienes lo conocen, les confirma algo que siempre supieron, Enrique no viaja para llegar, sino para comprender, y por eso, su viaje nunca termina.
























