La COP31 debe «amplificar las voces del Pacífico» ante el cambio climático, según experto
 07 junio, 2026
Patricia Rodríguez
Redacción Medioambiente, 7 jun (EFE).- La COP31 que se celebrará en Antalya (Turquía) debe «amplificar las voces del Pacífico» y garantizar que los pequeños Estados en primera línea de la amenaza climática tienen un papel protagonista en las negociaciones, según sostiene George Carter, director del Pacific Institute de la Universidad Nacional de Australia, en una entrevista virtual con EFE.
Carter, un nombre de referencia a nivel internacional en seguridad climática y energética, ha recalado en Madrid antes de viajar a Estambul de camino a participar en Bonn (Alemania) en las próximas reuniones sobre el clima que se desarrollarán entre el 8 y el 18 de junio.
El académico remarca la relevancia de que la COP31, programada para entre el 9 y el 20 de noviembre, se celebre este año «con una estructura tripartita». Copresidida por Australia y Turquía, contará con los países insulares del Pacífico como «tercer pilar de esta alianza para aportar una dimensión moral y una nueva sensación de urgencia».
Como abanderado de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo apunta que la cita climática dará la oportunidad de que «el Pacífico amplifique sus mensajes a nivel global mediante el liderazgo político».
«Cuando reclamamos que el multilateralismo siga siendo relevante y eficaz, el Pacífico nos recuerda que tanto la participación como el liderazgo multilaterales deben ser inclusivos y basarse en el reparto del poder», mantiene.
El experto cree que es necesaria una «combinación distinta de actores» en el debate: «No pueden ser únicamente las superpotencias las que lideren. Corresponde a las potencias medianas y pequeñas contribuir de formas diferentes».
Focos de la COP31
Hasta ahora, las conferencias del clima se han centrado tradicionalmente en debates sobre mitigación, mercados de carbono y transición justa, descuidando la «vulnerabilidad y la adaptación, algo que afecta a todos los países, como España», recuerda.
Por ello, es esencial «reforzar el papel de la ciencia e incorporarla al conocimiento indígena», pues «ahí es donde se encuentran muchas de las soluciones climáticas».
Urge también a prestar «mayor atención a los océanos», no solo el Pacífico. «Actualmente no ocupan un lugar suficientemente destacado en las conversaciones climáticas y no estamos analizando el papel que desempeñan como sumideros de carbono o que nuestro futuro depende de ellos», añade.
Los países reclaman asimismo «mecanismos financieros específicos para los Estados más vulnerables» y se necesita «un fondo especial destinado a los pequeños Estados insulares», así como abordar brechas persistentes en financiación y adaptación.
En este contexto, las conversaciones de Bonn, preámbulo de la COP31, tendrán una «responsabilidad especial» para «amplificar las soluciones indígenas», según Carter.
«Ahí es donde esta COP pretende marcar una diferencia y dar visibilidad a estas cuestiones», subraya.
Que la cumbre resulte un éxito dependerá de «que países como España apoyen al Pacífico dentro del sistema de la Unión Europea y a nivel global. No podemos dejar solos a los pequeños Estados. Hace falta cooperación, no solo compartir poder, sino empoderar a quienes más lo necesitan».
UE y geopolítica
En el debate climático, el académico mira a la Unión Europea (UE) como «ejemplo de lo que puede lograr una región que ha priorizado la acción climática en todos los ámbitos».
«No solo ha institucionalizado la acción climática mediante regulaciones, sino también a través de la industria y de los sistemas de reporte y seguimiento. Es una historia de éxito que debemos destacar y de la que el resto del mundo puede aprender», resalta.
Por contra, «cuando los gobiernos no priorizan el cambio climático, la industria no evoluciona, la transición no avanza y no se producen cambios significativos».
«Pero quizá lo más importante es que Europa demuestra cómo el multilateralismo regional puede convertirse en una fortaleza», asevera.
A nivel global, Carter mira al actual contexto geopolítico como «un punto de inflexión» que debería mover a los gobiernos a «acelerar la transición hacia las energías renovables» y a «actuar».
«La geopolítica nos muestra claramente cómo está conectada con el cambio climático -señala- y esperamos que en la COP31, además de cuestiones climáticas se hable también de seguridad energética».
En cuanto a la transición energética, el experto menciona que los Estados del Pacífico carecen de la tecnología «que tienen Europa, Oriente Medio o África para llevarla a cabo» y necesitan una «transferencia tecnológica».
«Todo está interrelacionado y hay que actuar conjuntamente», concluye. EFE
























