El monte Olimpo de Grecia y las playas de Normandía se suman al Patrimonio de la Unesco
 26 julio, 2026
Tokio, 26 jul (EFE).- El monte Olimpo de Grecia y las playas de Normandía (norte de Francia), escenario del desembarco de las fuerzas aliadas en la mayor invasión anfibia de la historia hacia el final de la II Guerra Mundial, fueron incorporaras este domingo al Patrimonio Mundial de la Unesco.
La organización de la ONU para la Educación, Ciencia y Cultura tomó esta decisión durante la asamblea anual que está celebrando en la ciudad surcoreana de Busán.
La Unesco destacó que la montaña más alta de Grecia, en la que los antiguos griegos ubicaron el hogar de sus dioses olímpicos, se convirtió en un punto de referencia central para su mitología, al tiempo que presenta impresionantes formaciones geológicas.
En cuanto a Francia, la agencia de Naciones Unidas declaró como Patrimonio Mundial a las playas del histórico desembarco, que conservan restos de los acontecimientos de 1944, como baterías de artillería y refugios de la resistencia.
También incluyó a las fortalezas reales de Languedoc, en el sur francés, conformadas por un grupo de ocho castillos medievales.
Teatros de condominio italianos
Entre otras de las incorporaciones patrimoniales anunciadas hoy por la Unesco figuran los denominados teatros italianos de estilo condominio, un conjunto de propiedad colectiva y financiación público-privada de los siglos XVIII y XIX en el centro del país.
Se trata de construcciones arquitectónicamente representativas del neoclasicismo con influencias del barroco tardío que permitieron a los autoridades locales y residentes colaborar en su construcción.
Este sistema impulsó el crecimiento de una extensa red cultural, proporcionando nuevos espacios para la burguesía emergente y ampliando el acceso público a las artes escénicas.
Situados en el corazón de los centros históricos, se convirtieron en importantes lugares sociales, destacó la organización.
Arquitectura del finés Aalto y castillo iraní de Alamut
La obra del finlandés Alvar Aalto, uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX, también se convirtió en Patrimonio de la Humanidad durante la jornada.
El conjunto arquitectónico de 13 edificios, formado por estructuras cívicas, comunitarias y residenciales repartidas por el país nórdico, ejemplifica el movimiento moderno y su respuesta a las necesidades sociales.
En el continente asiático, se agregó a la lista patrimonial el Castillo de Alamut, entre las montañas de Alborz, en el norte de Irán.
La delegación iraní, que manifestó durante una intervención retransmitida en directo que esta red fortificada es una imagen de la resiliencia y resistencia del país, aprovechó la ocasión para denunciar los daños a monumentos protegidos en el marco de la guerra en curso con Estados Unidos.
Otras de las inclusiones de la jornada han sido el corredor migratorio de animales terrestres de Boma-Badingilo, en Sudán del Sur; las antiguas capitales japonesas de Asuka y Fujiwara, la arquitectura modernista de la capital de Uzbekistán, Taskent; y las plantaciones agrícolas coloniales africanas de Santo Tomé y Príncipe. EFE
























