La nueva vida de una isla del Sena marcada por los conflictos laborales de Renault

 16 octubre, 2026

París, 16 oct (EFE).- Treinta y cuatro años después de que saliera de fábrica su último vehículo, la isla Seguin, en el cauce del Sena, vuelve a la vida. El complejo cultural ‘Pointe des Arts’, diseñado por dos arquitectos españoles, recibe desde mañana sábado a sus primeros visitantes en un terreno marcado históricamente por los duros conflictos laborales de la factoría Renault.

Con una inversión de 450 millones de euros la isla Seguin, situada en el suroeste de París, abre un nuevo capítulo en su tumultuosa existencia. 

Tras la etapa fabril entre 1919 y 1992 -salpicada por enfrentamientos entre sindicalistas y fuerzas del orden, sobre todo en los años 70 del siglo XX, cuando un sindicalista murió por disparos de un agente privado-, la isla quedó desierta.

Desde 1992, numerosos planes de recuperación de una zona que pertenece a Boulogne-Billancourt (ciudad limítrofe con París) fueron estudiados, pero nunca vieron la luz por diferentes motivos. 

El más emblemático de ellos, promovido por el magnate del lujo François Pinault, fue abandonado a mediados de los años 2000. La prensa llegó a apodar a la isla Seguin como «la isla maldita».

Hasta que el promotor inmobiliario Laurent Dumas, del grupo Emerige, lanzó en 2022 el faraónico proyecto de 11 hectáreas -en las que se incluye un parque- para el que fueron seleccionados Carme Pigem y Ramón Vilalta y en el que el fondo de inversión Ardian puso el cheque.

Así terminó por gestarse el complejo cultural ‘Pointe des Arts’ (Punta de las Artes), que dispone de 54.000 metros cuadrados repartidos en el centro de arte moderno y contemporáneo, ocho salas de cines, oficinas, un hotel y restaurantes.

La obra magna de este espacio es el centro de arte ‘Le Large’, un resumen de la creatividad de los arquitectos catalanes Pigem y Vilalta, del estudio RCR y galardonados en 2017 con el premio Pritzker, considerado uno de los principales reconocimientos internacionales de arquitectura. 

La sala principal de este edificio evoca la grandiosidad de una catedral, con una altura de techo de 14 metros e iluminado por luz natural cenital.

El legado industrial de Renault

La exposición inaugural de ‘Le Large’, titulada ‘Motor imaginario: obras maestras de la colección Renault y artistas contemporáneos’, explora el legado simbólico del histórico complejo industrial de Renault en la isla Seguin durante más de un siglo años. 

La muestra, que se celebra desde el 17 de octubre hasta el 7 de marzo de 2027, aborda el vehículo como símbolo de innovación, progreso y libertad, pero también como motor de transformaciones tecnológicas, medioambientales y urbanas. La fábrica, el motor y la cadena de montaje sirven, además, como metáforas de la relación entre las capacidades individuales y la organización colectiva.

Comisariada por Cecilia Alemani, especialista internacional en arte contemporáneo, la exposición incluye 50 obras de la colección histórica del Fondo Renault para el Arte y la Cultura, con artistas como Vasarely, Dubuffet, Tinguely y Doisneau, junto a creaciones contemporáneas inéditas encargadas a 17 artistas.

Entre los participantes figura el colombiano Daniel Otero Torres, afincado en París, que presenta ‘La pause’ (2026), una instalación realizada con aluminio, madera, plástico, pintura y materiales recuperados.

La obra examina las relaciones entre los trabajadores y las herramientas de producción a través de la fatiga y el desgaste, mediante una composición de herramientas mecánicas y robóticas que evoca desde el descanso hasta el agotamiento.

El Fondo Renault para el Arte y la Cultura fue creado en junio de 2024 por el Grupo Renault para apoyar la creación urbana contemporánea y dar visibilidad a su colección artística. EFE