Maribel A. Pizá: La vocación que se convierte en patria para el inmigrante

 24 mayo, 2026

Por: Álvaro Julio Martínez –
Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela # 8.440
National Press Club de Washington #17694

Hay trayectorias que no se explican únicamente por el talento o la disciplina, sino por una fuerza interior que empuja hacia el servicio. La vida de la abogada Maribel A. Pizá pertenece a esa estirpe. Su paso por la vida militar, su formación académica, su sensibilidad humana y su compromiso con los inmigrantes han construido una carrera que honra la palabra vocación. En ella, el Derecho no es un oficio, es un territorio moral, “Mi madre fue mi primera maestra de disciplina y sensibilidad”

Doctora, ¿cómo describiría sus orígenes y la influencia de su familia en su vocación?

Nací en Chicago, hija de padres cubanos y con raíces anglosajonas. Mi madre, Aurora Rodríguez, fue una mujer extraordinaria: pianista, dedicada, firme y amorosa, desde los cinco años estudié en el Conservatorio de Música de Miami, ella me acompañó hasta el último día de su vida, y su ejemplo marcó profundamente mi camino. Su disciplina y su sensibilidad siguen siendo mi brújula. “Fui parte de la primera promoción de mujeres en academias militares de los Estados Unidos”

Usted formó parte de un capítulo histórico para las mujeres en la vida militar. ¿Cómo llegó a ese mundo?

Ingresé a una prestigiosa academia militar en Connecticut y formé parte de la primera promoción de mujeres en academias militares del país, fueron cuatro años intensos, de grandes aprendizajes, siempre fui la primera de mi clase y recibí varios reconocimientos.
Una de las experiencias más significativas fue haber sido seleccionada para viajar en un buque escuela, el USCGC EAGLE, un barco alemán de 277 pies que pasó a manos del Ejército estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial.

En 1988 viajamos a Australia para representar a los Estados Unidos en el Bicentenario de ese país, luego recorrimos otros destinos del mundo la vida militar es hermosa, pero la soledad del mar es profunda, con el tiempo entendí que mi vocación estaba en otro lugar, “El derecho me ensambló con mi propósito”

¿Qué la llevó a dejar la vida militar y orientarse hacia el Derecho?

Tras renunciar, estudié Administración de Empresas y obtuve mi título en Business, pero sentía que algo faltaba, cuando inicié Derecho, todo encajó, me sentí ensamblada con la profesión, luego cursé varias maestrías que fortalecieron mi práctica.

Para mí, el Derecho es un apostolado, cada caso lo siento propio, la felicidad de mis clientes es mi mayor recompensa, como dijo un gran escritor: “La felicidad no consiste en hacer lo que uno quiere, sino en querer lo que uno hace, y yo agrego: cuando se trabaja con pasión, la vida responde con propósito.

”Su vida dio un giro importante tras el huracán Katrina. ¿Cómo vivió ese momento?

Vivía en Luisiana cuando ocurrió la tragedia, lo perdí todo, vivienda, vehículos, bienes, regresé a la casa de mis padres en Florida y comencé de nuevo, fue entonces cuando comprendí que el inmigrante era quien más necesitaba apoyo, decidí dedicarme a defender sus derechos y acompañarlos en su proceso de integración a esta gran nación.

¿Qué representa para usted trabajar con inmigrantes?

Es un honor, los inmigrantes son pilares del desarrollo de los Estados Unidos, aportan, trabajan, construyen, yo solo pongo mis conocimientos al servicio de quienes llegan buscando un futuro mejor. La Constitución representa personas, y eso es lo que hago, representar vidas, historias, esperanzas.
“Los reconocimientos son un espejo de las vidas que he podido ayudar”

Su trayectoria ha sido reconocida en instituciones de prestigio global. ¿Qué significan esos galardones para usted?

He recibido reconocimientos en el Graham Center de la Universidad Internacional de la Florida, en el Auditorio de la Universidad de la Sorbona en París, donde fui distinguida como Personalidad del Año, y en el 2026, en la Universidad de La Sapienza en Roma. Son honores que agradezco profundamente, porque reflejan una vida de servicio y la felicidad de muchas personas a quienes he tenido la satisfacción de representar.

Además de su labor jurídica, participa activamente en organizaciones profesionales y comunitarias?

Sí, formo parte de asociaciones de abogados de inmigración en Estados Unidos, soy directiva de la Asociación de Mujeres Empresarias, y próximamente viajaremos a Washington D.C. para reunirnos con legisladores en búsqueda de fortalecer oportunidades para la mujer perteneciente a entidades que representamos. También soy presidenta electa del Club Rotario en Florida, una responsabilidad que asumo con entusiasmo.